Abren sin inaugurar, nuevas instalaciones del hospital regional de Coyuca de Catalán

Escrito por  Jesús Pintor Dic 15, 2017

Con la presencia del secretario de Salud, se empezó a laborar a 80 por ciento, indican

El área de urgencias aún quedó en el edificio viejo del nosocomio, informa el director general


Coyuca de Catalán, 14 de diciembre. Luego de dos años de culminar la construcción de las nuevas instalaciones del hospital general Guillermo Soberón Acevedo, abrerieron sin inaugurar el edificio, y que con la presencia del secretario de Salud, Carlos de la Peña Pintos, se empezó a laborar a un 80 por ciento, explicaron.

Y es que el área de urgencias aún quedó en el viejo edificio, y durante este día se dieron varios traslados de pacientes, en la que si bien no hay suficientes medicamentos ni personal, “sí hay mucha voluntad”, expuso el director general, René Gómez Medina.

Dos años tuvieron que transcurrir luego de culminarse la construcción de las nuevas instalaciones del nosocomio proyectado desde la era gubernamental de Zeferino Torreblanca Galindo, quien aseguró en su último informe, que dejaba 50 millones de pesos para la primera etapa del nuevo edificio.

Durante este 2017, desde el mes de abril se empezó a anunciar que el viejo edificio sería desalojado para ocupar las nuevas instalaciones, posteriormente se dio una fecha para el cambio: 12 de mayo, pero se volvió a posponer, posteriormente se habló de septiembre y de octubre, pues habían encontrado 69 anomalías en la construcción.

La plantilla laboral, incluidas 100 enfermeras que hacían falta, no se completó para el mes de diciembre, no obstante, el secretario de Salud, Carlos de la Peña Pintos, al participar en un foro priísta organizado este pasado 9 de diciembre, aseguró que pronto los calentanos habrían de ocupar las nuevas instalaciones del Soberón Acevedo.

En esa ocasión de la Peña Pintos informó que había 14 hospitales generales y 24, comunitarios en el estado, pero con la diferencia de que en esta ocasión a comparación del gobierno anterior, las instalaciones se habían renovado.

En tanto sucedía eso, en Ciudad Altamirano, cabecera de Pungarabato, apareció una cartulina de color naranja, con la siguiente leyenda “A toda la ciudadanía en general, se les comunica que a partir de esta fecha se dejará de cobrar cuota, se les pide no se dejen sorprender por ningún estafador, ni llamadas telefónicas, porque el que sea sorprendido será matado y colgado”, y era firmado por J.P.

Y en el llamado Mirador de Tlapehuala y Ciudad Altamirano, ubicado en la llamada Curva de Changata, se colocaron varias camionetas blancas con gente armada y encapuchada, presuntamente se trataban de elementos de la Marina Armada de México, quienes sin dar información de su actividad, uno de ellos sólo dijo “todos lo saben”.

En Arcelia por la mañana, llegaron varios familiares de pacientes de la clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), para pedirles a las personas que se encontraban en la sala de espera, que no salieran de Arcelia, pues en Teloloapan los llamados comunitarios estaban reteniendo a gente de Tlapehuala, Tlalchapa y Arcelia para amarrarlos  “y no sé, quizá para matarlos”.

Según explicaron, a ellos los habían retenido un rato, y los dejaron seguir su camino para que llevaran el mensaje, una situación que corrobora la declaración del alcalde arcelense, Adolfo Torales Catalán, quien hace unos meses, aseguró que los arcelenses tenían prohibido pasar por Teloloapan, “y peor yo, que si paso y me agarran me regresan en pedacitos”.

Los habitantes de Tierra Caliente, dijo el edil de Arcelia, están en una situación complicada, pues deben de darle vuelta por el estado de México para llegar a Chilpancingo.

El pasado 27 de noviembre, familiares de Armando García Jiménez alias el Puma, marcharon en Tlapehuala para pedir su liberación, así como de otros cinco jinetes que los comunitarios de Teloloapan habían levantado, de otra forma matarían, dijeron a todos los teloloapenses que vinieran a Tierra Caliente. Esa misma tarde apareció muerto.