Derechohabientes del Hospital General de Ruiz Cortines, en Acapulco, tomaron las oficinas administrativas para exigir que no sean trasladados al nuevo edificio en El Quemado. Derechohabientes del Hospital General de Ruiz Cortines, en Acapulco, tomaron las oficinas administrativas para exigir que no sean trasladados al nuevo edificio en El Quemado. Foto: Raúl Aguirre

Cierran oficinas de gobierno del hospital general de Ruiz Cortines

Escrito por  Abby Perezcano Dic 14, 2017

Médicos advierten que seguirán otorgando sus servicios aunque sea cerrado

Usuarios, vendedoras y dos galenos protestan contra el traslado al nosocomio de El Quemado

También desalojaron la oficina de la subdelegación 07 del SNTSA por no apoyar su movimiento


Trabajadores y usuarios del hospital general de Acapulco, ubicado en la avenida Ruiz Cortines, protestaron y cerraron las oficinas de gobierno del nosocomio para exigir al gobierno del estado que no sea cerrado y trasladarlos al nuevo hospital general de El Quemado.

Desde las 12 de la tarde, unos 20 usuarios y vendedoras que se instalan afuera del hospital, así como dos médicos protestaron con cartulinas y al grito de “No al cierre”, en la explanada del hospital y después subieron a las oficinas de gobierno, donde golpearon las puertas y sacaron a los trabajadores, así como al director del hospital, Félix Edmundo Ponce Fajardo.

Los inconformes cerraron las oficinas de gobierno y también desalojaron y cerraron la oficina de la subdelegación 07 del Sindicato Nacional de Trabajadores de Salud. Pidieron que los dos hospitales funcionen y los médicos advirtieron que seguirán otorgando servicio en el hospital de Ruiz Cortines aunque sea cerrado.

Uno de los médicos, José Martín Aguirre Caro, declaró que 70 trabajadores, entre médicos, enfermeras y administrativos, se ampararon ante la ley contra el trasladado al nuevo hospital y otros 50 se están amparando.

Agregó que no quieren trasladarse al Quemado por la inseguridad y porque muchos usuarios son de escasos recursos y gastarían más en pasajes.

Además dijo que hay 36 pacientes hospitalizados que corren el riesgo de morir si son trasladados al hospital de El Quemado, “si el gobierno del estado mueve un paciente y se muere, bajo su responsabilidad porque ya están todos amparados ante la ley... hay pacientes hospitalizados con enfermedades crónico degenerativas, embarazadas, en terapia intensiva y medicina interna”.

Aseguró que la mayoría de los trabajadores no se quieren ir, pero fueron amenazados con destituirlos o levantarles actas administrativas.

Advirtió que con este cambio no votarán por el PRI en las próximas elecciones, sino que apoyarán a Morena.

Los trabajadores también se pronunciaron contra la secretaria general de la sección 36 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud (SNTSA), Beatriz Vélez Núñez, a quien acusaron de haberlos abandonado y traicionado porque no ha defendido el hospital.

Por su parte, el médico ortopedista Javier Flores Juárez reconoció que el hospital está deteriorado, pero dijo que las autoridades lo han dejado deteriorar a propósito para cerrarlo.

Aseveró que por su ubicación tiene que seguir funcionando, pues además de atender a acapulqueños y visitantes, también atiende a habitantes de la Costa Chica, Costa Grande, Montaña y de otros estados como Oaxaca.

“En una urgencia, la diferencia entre la vida y la muerte son minutos, no podemos arriesgar a nuestra gente, a nuestros pacientes a una muerte, tenemos que seguirlos atendiendo. Este hospital tiene que seguir funcionando”.

Advirtió que el nosocomio va a seguir funcionando, que si lo cierran van a romper los candados o cadenas, por lo que invitó a los derechohabientes a seguir yendo al hospital.

“Si el hospital es cerrado nosotros vamos a cortar las cadenas, vamos a romper los candados y vamos a seguir atendiendo a la población. Si atender a la población es un crimen, nosotros vamos a ser unos criminales”, manifestó.

El nuevo hospital de El Quemado será inaugurado el próximo 18 de diciembre y con su puesta en operación será cerrado y trasladado el personal del hospital general de Ruiz Cortines.