López Obrador, en caballo de hacienda

Escrito por  Dic 08, 2017

La presencia en Guerrero del dirigente nacional de Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Andrés Manuel López Obrador, levantó polvo no solamente por los caminos que recorrió para desplazarse del 30 de noviembre al 3 de diciembre en 12 municipios de diferentes regiones de la entidad, sino también por sus discursos, el interés, las emociones y la esperanza que despertó entre quienes lo escucharon.

Empezando en San Marcos y cerrando en Taxco, pasando por Tecpan, Xochistlahuaca, Coyuca de Catalán y Teloloapan, entre otros municipios, López Obrador llevó palabras de aliento y planteó algunas propuestas que tuvieron repercusión nacional.

El hombre alentó a los concurrentes a lo que se manejó como sus reuniones de información, al mismo tiempo que se dejó consentir en lo particular por quienes han estado con él y en lo general por los que se sumaron para conocer de igual modo su pensamiento, sus ideas, sus propuestas.

López Obrador recibió la simpatía, la aceptación de la gente, en la que dejó el convencimiento de que es la opción para sacar al país adelante, atacando la corrupción y mejorando el nivel de vida de los mexicanos. La presencia de muchos, el aplauso, el querer estar cerca de él, tocarlo, saludarlo, dejó clara constancia de ello.

La figura del aspirante a la Presidencia de la República, virtual candidato de Morena, se perfila con grandes probabilidades de resultar victorioso en las elecciones de 2018; sumados a los seguidores de contiendas pasadas, no pocos son los ciudadanos que, frente a las circunstancias que vive el país, vuelven la cara hacia él deseosos de encontrar a un político que saque al país de la postración en que se encuentra.

José Antonio Meade, que representará al PRI, podría tener un historial impecable, pero arrastrará los lastres que le dejaría la administración saliente, entre los que sobresalen, la corrupción, la ausencia de justicia, la violencia y la inseguridad, compromisos de campaña que el actual presidente no pudo superar.

El Frente Ciudadano por México, que nació con buena estrella pero ha ido decayendo, podría estrellarse contra la probable imposición de su candidato, que iría, primero a campaña y luego a las votaciones, debilitado.

De no resultar satisfactoria la forma de elección del candidato, tendencia que se mantiene por el empecinamiento del dirigente nacional del PAN, Ricardo Anaya de ser el elegido, la inconformidad en el FCM provocaría una división de la que muchos panistas y perredistas podrían sumarse al candidato de Morena.

Por estas y otras circunstancias y acontecimientos, López Obrador galopa en caballo de hacienda con inmejorables expectativas. n