Medida neoliberal

Escrito por  Dic 07, 2017

En nuevo peligro, económico y social, se cierne sobre los trabajadores mexicanos por una acción emprendida por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en representación de los poderosos oligarcas financieros del país del norte.

Como es sabido, el magnate empuja una iniciativa de reducción de impuestos, que beneficiará a los más ricos, pues implica reducciones de hasta 10 puntos porcentuales al impuesto sobre la renta para las empresas y corporaciones, y mucho muy menores para el resto de la población económicamente activa.

La iniciativa, típicamente neoliberal, es engañosa –¿quién no ve con agrado que el gobierno reduzca impuestos?–, pues se basa en el supuesto de que menos gravámenes alentarán las inversiones, lo cual ha sido probado falso a lo largo de muchos años.

¿Quién garantiza que el dueño de una corporación, al disponer de varios millones de dólares de impuestos que ya no ha de pagar, decidirá crear nuevas plazas en vez de comprarse un auto de lujo o joyas para su nueva amante, o gastarlos en un viaje de placer alrededor del mundo?

Pero los de abajo, los trabajadores, sí que resentirán ese recorte de impuestos, porque para ellos la reducción es muy pequeña, a pesar lo cual, a consecuencia de ella, verán disminuidos los servicios públicos en varios rubros, sobre todo en salud y educación, en lo inmediato o en lo mediato. Porque el gobierno, al recaudar menos recursos fiscales, tendrá dos opciones: recorta su gasto o pide prestado a organismos internacionales o a la banca privada. O sea que, si los trabajadores no se ven perjudicados ahora, resultarán afectados después, porque el gobierno no podrá disponer de esos recursos y, por ende, no podrá atender sus obligaciones.

Eso es por lo que respecta a los trabajadores estadunidenses

Pero los trabajadores mexicanos no se librarán de los efectos perniciosos de esta medida neoliberal. La bajada de impuestos a las empresas en Estados Unidos puede hacer que las empresas en México vean más atractivo el mercado en el vecino país y que decidan trasladar allá sus sedes o sus nuevas inversiones, con lo cual podrían perderse empleos en nuestro país.

Y como el gobierno mexicano no puede darse el lujo de recortar los impuestos empresariales, entra las posibles soluciones que se barajan está la generalización del IVA, lo cual implicaría básicamente extenderlo a medicinas y alimentos.

Esto goleparía, sobre todo, las finanzas de las familias de menos recursos.

No hay mucho margen de maniobra. El neoliberalismo es omnipresente. n