El caso de Valentina Rosendo sienta un precedente contra la tortura sexual: ONG Foto: Dassaev Téllez Adame

El caso de Valentina Rosendo sienta un precedente contra la tortura sexual: ONG

Escrito por  Citlal Giles Sánchez Jul 19, 2018

La Coidh sentencia al Estado mexicano a reparar el daño causado a la mujer me’phaa

La sentencia condenatoria contra militares por violación impone límites a los abusos de militares, dicen


Chilpancingo, 18 de julio. La sentencia contra militares por abuso sexual contra Valentina Rosendo, indígena me’phaa, sienta un precedente para la exigencia de justicia de todas las mujeres sobrevivientes de tortura sexual en México, destacó Abel Barrera, director del Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan.

En 2002, la indígena me’phaa, Valentina Rosendo Cantú fue violada y torturada sexualmente a manos de soldados del Ejército y tras 15 años se ha mantenido en la lucha para exigir justicia; lucha que inició ante la justicia militar en México, donde la denuncia no prosperó.

Ocho años después, el caso llegó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Coidh), órgano que emitió una sentencia contra el Estado mexicano y le recomendó 16 medidas de reparación.

Sin embargo, fue hasta este primero de junio, cuando la juez Iliana Fabricia Contreras Perales emitió una sentencia condenatoria contra los militares Nemesio Sierra García y Armando Pérez Abarca, acusados por los delitos de violación y de tortura sexual contra Valentina.

Para el Centro de Derechos Humanos de La Montaña, el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional, el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh); la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos; el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio y Asociadas por lo Justo esta sentencia “impone límites a los abusos militares y se establece como un referente en beneficio de las mujeres víctimas de tortura sexual en el país y en la región mesoamericana”.

Los representantes de dichas organizaciones defensoras de derechos humanos, manifestaron que esta sentencia “confirma el razonamiento y la jurisprudencia asentada por el tribunal interamericano, al señalar que la violación sexual es un medio especial de tortura, pues impacta en la dignidad de las mujeres”.

Además de que se reconoce los argumentos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación al indicar que la violencia sexual tiene causas y consecuencias específicas de género, ya que se utiliza como forma de sometimiento y humillación, y método de destrucción de la mujer.

Tras la resolución a favor de Valentina, los militares sentenciados Armando Pérez Abarca y Nemesio Sierra García apelaron, por lo que sus expedientes fueron remitidos ante el Primer Tribunal Unitario del Vigésimo Primer Circuito, con sede en Chilpancingo, Guerrero, por lo que exigieron al juez que llevará este caso a resolver conforme a derecho, de manera imparcial, tomando en cuenta todas y cada una de las pruebas que obran en la causa penal 62/2013.

Al aplicar los estándares internacionales en materia de protección a los derechos de las víctimas, derechos humanos y perspectiva de género y en tal sentido, confirme la sentencia de la Jueza Iliana Fabricia Contreras Perales; garantice la obligación constitucional y convencional de reparar de manera integral el daño ocasionado a la víctima.