Las plantas de hormigón: qué importancia tienen en la elaboración de este elemento

Escrito por  Abr 24, 2018

La planta de hormigón se define como aquella instalación que se utiliza para la fabricación del hormigón. Este se lleva a cabo fundamentalmente con arenas, gravillas, cemento y agua, aunque puede incluir otros elementos, dependiendo del tipo de hormigón a emplear, como pueden ser el filler, las fibras de refuerzo o los aditivos.

Todos los elementos anteriores estarán precisamente almacenados en las plantas de hormigón. Un espacio que, por lo general, será totalmente versátil para poder brindar una solución diferente a las necesidades de cada uno, ya que no todo el mundo requerirá del mismo tipo de hormigón.

 

Tipos de hormigón según la densidad de sus elementos

En líneas generales, para obtener hormigón lo que se suele hacer es mezclar un aglomerante (cemento es el más habitual) al que se añaden partículas o fragmentos de un agregado, aditivos específicos y agua. Dependiendo de la cantidad de estos elementos se obtendrá un tipo de hormigón u otro.

Esto quiere decir que el hormigón que fabrican las plantas no es una sustancia única. En este sentido, habría que distinguir entre tres tipos de hormigones fundamentales dependiendo de la densidad de sus elementos:

Hormigón pesado: tiene una gran densidad gracias al empleo de agregados densos y es ideal para utilizar en estructuras al aire libre

Hormigón normal: material que se emplea en estructuras y que posee una densidad media de algo más de 2.000 kilos por metro cúbico

Hormigón ligero: cuenta con densidades que se sitúan en torno a los 1.800 kilos por metro cúbico

 

La llegada de las nuevas tecnologías a las plantas de hormigón

Para que el hormigón sea de la máxima calidad, las plantas deberán mezclar todos los componentes de la manera más adecuada. Las nuevas tecnologías se han introducido también en estos espacios gracias a la introducción de programas informáticos de gran precisión.

Son estos mismos programas y sistemas los encargados de supervisar y organizar la óptima mezcla de los elementos que darán como resultado un hormigón de calidad. Las proporciones de los elementos deben ser muy precisas y la dosificación la más correcta y adecuada.

Estos programas informáticos atenderán a diversos factores para la correcta mezcla de los elementos, tales como la resistencia mecánica, los factores asociados a la propia fabricación, la puesta en obra del hormigón que se prepara o el tipo de ambiente al que estará sometido.

Todos estos factores son muy importantes en cualquier planta de hormigón. Precisamente, de ellos dependerá la elección de los componentes que den como resultado el hormigón final. Cualquier pequeño error en la cantidad y la dosificación de los componentes puede dar lugar a un tipo de hormigón diferente que no será el más adecuado.

 

Diferencias entre hormigón y concreto

Llegados a este punto hay que señalar precisamente que la diferencia entre hormigón y concreto se relaciona con las proporciones y los modos de empleo. En realidad, los elementos que componen ambos son los mismos, sin embargo durante el proceso en las plantas de concreto las técnicas empleadas pueden ser algo diferentes.

Otro dato a tener muy en cuenta en las diferencias entre hormigón y concreto es la utilización de aditivos. El uso en una proporción menor del 1% del total de la masa puede acelerar, retardar o colorear el fraguado. Al hormigón y al concreto se le pueden añadir elementos como fibras, fluidificantes, impermeabilizantes, plastificantes, hidrófugos, etc.

Hay que destacar también la figura del concreto armado u hormigón armado. Un compuesto que se deriva de la inclusión de armaduras de acero (barras o mallas) al que también se le pueden incorporar algunos tipos de fibras plásticas.

Un material este último que, en la actualidad, resulta muy popular y que se le da forma haciendo uso de encofrados dentro de la arquitectura e ingeniería para hacer puentes, túneles, edificios, puertos, diques, etc.

Otro de los elementos más utilizados hoy es el concreto premezclado. Este tipo de hormigón ofrece muchas ventajas sobre el concreto que se elabora de forma manual. Posee una mezcla homogénea y se manipula para obtener mayores resistencias, fluidez y retardo en el fraguado.

Y es que hay que tener en cuenta que en la actualidad el hormigón es uno de los materiales más importantes dentro de una obra. Las partidas de este material al cabo del día suelen ser muy numerosas, de ahí que las plantas de hormigón necesiten estar estratégicamente bien situadas para el suministro rápido, cómodo y eficiente de este material.

La realización de los elementos en una planta de hormigón permite un mayor control de los materiales. Esto supondrá, en primer lugar, una mayor calidad del material, ya que este se fabrica en las mejores situaciones. La construcción tradicional, por ejemplo, se puede ver afectada por las condiciones climáticas, algo que no sucede en una planta de este tipo.