Niega el vocero de los desplazados de la sierra de Totolapan ser malas personas Foto: Rodolfo Valadez Luviano

Niega el vocero de los desplazados de la sierra de Totolapan ser malas personas

Escrito por  Rodolfo Valadez Luviano Abr 21, 2018

Las acusaciones vienen de gente que fue amenazada por grupos criminales, asegura

Hugo Rinconi dice desconocer los videos presentados en medios nacionales donde los señalan como tales


Atoyac, 20 de abril. Hugo Rinconi González, vocero del grupo de 92 pobladores de la sierra de San Miguel Totolapan que se encuentran Atoyac, negó los señalamientos hechos en los medios de comunicación en contra de los desplazados, de tratarse de personas malas. Lo anterior lo dijo después de que un grupo de la organización Médicos sin Fronteras brindó atención médica a los refugiados.

Abundó que además recibieron despensas de parte de Cruz Roja mexicana, que varios de los jóvenes del grupo fueron contratados para efectuar trabajos con gente de la cabecera municipal, además de que el gobierno municipal ha estado al pendiente de que su alimentación y necesidades.

Dijo desconocer los videos que fueron presentados en los medios de comunicación nacionales en los que son señalados como malas personas, señalamientos que rechazó y aseguró que su salida de sus pueblos fue orillada por el temor que tenía la gente y a la inseguridad en la zona.

En entrevista, aseguró que para él, los señalamientos en contra de la gente desplazada son comentarios hechos por los pobladores de la sierra de Totolapan, porque fueron amenazados por los mismos grupos de la zona que asolan el área, ya que éstos se dieron a conocer dos semanas después de su salida de la sierra, “y creo que si fuéramos culpables esos señalamientos los hubiera hecho la gente de inmediato y no hasta que pasaron los días”, asentó.

Agregó que están abiertos a que se hagan las investigaciones que sean necesarias para comprobar si son gente de mal o no, e insistió que las acusaciones vienen por gente que fue presionada para que las dieran a conocer

Contó que a dos semanas de llegar a Atoyac, a las familias les ha costado adaptarse a su nueva vida, sobre todo al clima, pues el calor es intenso, además de que aún hay tristeza en la gente por haber perdido lo que tenían en sus pueblos.

En ese sentido, llamó a las autoridades estatales para que los ayuden a recuperar parte de su ganado y otras pertenencias que dejaron en sus pueblos, para tener algo con que comenzar de nuevo una vez que se asienten en Atoyac.