Antonia Valderrama cumple 113 años; podría ser la mujer más longeva de Guerrero Foto: Rodolfo Valadez Luviano

Antonia Valderrama cumple 113 años; podría ser la mujer más longeva de Guerrero

Escrito por  Rodolfo Valadez Luviano Abr 17, 2018

La vecina de Hacienda de Cabañas, en San Jerónimo, recuerda la Revolución Mexicana, el movimiento de Lucio Cabañas y el ciclón Tara


Atoyac, 16 de abril. El pasado miércoles, Antonia Valderrama Ocampo cumplió 113 años. Es, quizá, la mujer más longeva de Guerrero y posiblemente del país. Es habitante de la comunidad de Hacienda de Cabañas, en San Jerónimo, y entre sus recuerdos está haber convivido con quienes participaron en la Revolución Mexicana; con los trabajadores de la extinta Fábrica de Hilados Progreso del Sur, en El Ticuí y presenciar el movimiento que encabezó el profesor Lucio Cabañas Barrientos en Costa Grande.

También fue testigo del paso del ciclón Tara en 1961, que dejó destrozadas a varias comunidades de la región, entre ellas Hacienda de Cabañas, “donde varias personas se murieron y se cayeron varias casas porque el río inundó a casi todo el pueblo”.

De acuerdo con los datos de su credencial de elector, la mujer nació el 11 de abril de 1905 en la localidad de Hacienda de Cabañas, donde ha vivido toda su vida, y donde contrajo matrimonio con su esposo y juntos se dedicaron al campo, a la siembra de los cultivos que dejaban buenas ganancias en esas épocas, como el algodón, ajonjolí y arroz, productos que actualmente dejaron de existir en su siembra y cosecha en la región.

“Cuando el algodón se sembraba por estas tierras, mucha gente se dedicó a ese trabajo porque las ganancias eran buenas, ya que las cosechas las compraban a buenos precios los dueños de la Fábrica de Hilados y Tejidos Progreso del Sur que estaba en El Ticuí, donde además yo iba a comprar telas para hacer camisas, que era la actividad que me gustaba hacer en mi casa”, narró.

Relató que por aquellos años, en que era una niña, vio a los hombres y mujeres que participaron en la Revolución, y tuvo amistad con Silvestre Castro García El Ciruelo, que junto con Silvestre G. Mariscal, fueron las dos figuras más destacadas de Atoyac durante esa etapa de la historia de México.

Dijo que en la huerta donde anteriormente sembró con su marido algodón y ajonjolí, cuando estos cultivos dejaron de producir ganancias, decidieron sembrar palmas para aprovechar el coco en la venta de la copra, y fue así que su solar fue uno de los primeros sembrados con palmeras en esta región, y la venta de la copra, fue el sustento para ellos durante varios años.

La mujer, que actualmente está en silla de ruedas, narró con destacada lucidez, que conoció al profesor Lucio Cabañas Barrientos, cuando éste recorría la región, principalmente la sierra de Coyuca de Benítez, Atoyac y Tecpan. “Lo conocí cuando vino varias veces a Hacienda (de Cabañas), incluso le dimos de comer, junto con su gente, en la casa de mis papás. Era un hombre alto, moreno, de cara afilada y la gente lo seguía porque ayudaba a los jodidos”, agregó.

Otro de los aspectos de su vida que destacó durante la entrevista fue que ella, junto con su esposo, actualmente finado, han sido siempre simpatizantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI), y que los perredistas le caen mal.

Actualmente, Antonia Valderrama vive en su casa en Hacienda de Cabañas cuidada por dos de sus sobrinas, las cuales, junto con otros familiares, festejaron el cumpleaños 113 de la mujer, quien dio muestra de su afición por el canto interpretando su canción favorita Mi gusto es.