Indígenas de Xalpatláhuac llevan a cabo un ritual por la abundancia Foto: Salvador Cisneros Silva

Indígenas de Xalpatláhuac llevan a cabo un ritual por la abundancia

Escrito por  Salvador Cisneros Silva Mar 04, 2018

Arriesgan su vida cruzando el Cerro del Maíz por vereda de más de 100 metros de altura

En el altar con la imagen de un cristo formado con la tierra del cerro piden salud, buena cosecha y ganado

Es considerada la fiesta religiosa más grande de la región de La Montaña en honor a Santo Entierro


Xalpatláhuac, 3 de marzo. En busca de la abundancia, hombres indígenas de comunidades de La Montaña arriesgan su vida cruzando el Cerro del Maíz (Tlayoltepetl), una vereda de más de 100 metros de altura que se encuentra a unos kilómetros de la cabecera municipal, ahí buscan cruzar en travesía para llegar a un altar con la imagen de un cristo formado con la tierra del cerro, a quien piden salud, buena cosecha y ganado.

El ritual en busca de la abundancia se realiza durante la fiesta religiosa del tercer viernes de cuaresma en el municipio de Xalpa tláhuac, la cual es considerada la fiesta religiosa mas grande de la región de La Montaña en honor a Santo Entierro.

La fiesta congrega a miles de feligreses de diversas comunidades de La Montaña, desde los mee phaas, na savi y nahuas llegan a visitar el santuario en busca de mayores abundancias para la temporada de siembra y cosecha.

El Cerro del Maíz o Tlayoltepetl su nombre en la lengua náhuatl, se encuentra detrás del templo mayor de la comunidad, los feligreses tienen que caminar algunos kilómetros cuesta arriba para llegar a la cima del cerro del maíz, ahí comienza la travesía con la que creen pueden mejorar sus vienes.

Sin tener una fecha exacta, Cirilo Villarreal, uno de los mayordomos de la comunidad, detalló que cientos de miles de hombres de todas las edades y lugares han cruzado esa vereda denominado por los ancianos el Tlayoltepetl, y que para atravesarla deben ser hombres de buena fe, que esperan tener un resultado positivo para el bienestar de su familia, teniedo esos requisitos, el santo patrón concederá la ayuda que anhelan.

Cruzar la vereda parece algo sencillo, pero al estar encima de ella, se puede ver los más de 100 metros de altura, que pueden ser el destino de la persona que la cruza sin fe. Según Cirilo Villarreal, en 40 años dos personas han caído, teniendo la fortuna de no perder la vida. El paso de la vereda se vuelve un obstáculo cada vez más peligroso, pues cada temporada de lluvia provoca el desgajamiento la tierra, adelgazando más el paso hacia el otro extremo del Tlayoltepetl.

Muchas familias acuden al Cerro del Maíz, aunque no crucen la vereda, llevan flores y veladoras a la capilla en la cima. Otra creencia es que al excavar en la tierra del cerro se puede hallar una semillas, pelo de animal o de persona, incluso algún otro objeto que les pueda traer suerte o fortuna para su cosecha, para mejorar la salud o que el ganado sea fértil para reproducirse. José, un joven na savi proveniente del municipio de Metlatonoc, cruzo este año por primera vez la vereda, con un poco de temer observo el lugar, se quito los zapatos y reuniendo todo el valor comenzó a cruzar.

Los primeros metros de la travesía son los más difíciles. Desde el extremo, un hombre de 60 años le grita que no mire hacia abajo, el anciano cruzó la vereda del Cerro del Maíz a los 40 años para pedir por su ganado, a José le cuesta 20 minutos cruzar, llegar al altar y regresar a salvo al comienzo, donde la gente lo recibe con aplausos.