En Tecpan, el arzobispo de Acapulco rehúsa opinar sobre crimen de párrocos Foto: Rodolfo Valadez Luviano

En Tecpan, el arzobispo de Acapulco rehúsa opinar sobre crimen de párrocos

Escrito por  Rodolfo Valadez Luviano Feb 10, 2018

Encabeza ceremonia para ordenar a un sacerdote en El Súchil


Tecpan, 9 de febrero. El arzobispo de la Arquidiócesis de Acapulco, Leopoldo González González se negó a responder a los reporteros cuando éstos preguntaron cuál era su opinión por los hechos ocurridos en días pasados, en los que fueron asesinados cerca de Taxco, los sacerdotes Iván Añorve Jaimes, originario de la comunidad de San Luis de la Loma, de Tecpan; y Germaín Muñiz García, de la localidad de Apango, de Mártir de Cuilapan.

Luego de encabezar la ceremonia en la que ordenó como sacerdote a Víctor Manuel Rendón Santana en la comunidad de El Súchil, González González rehusó responder los cuestionamientos de los comunicadores que intentaron entrevistarlo, y rápidamente se encerró en el salón donde lo esperaban el resto de párrocos que asistieron a la homilía.

Cuál es su opinión sobre los hechos en los que fueron asesinados los sacerdotes y que opina de las declaraciones del fiscal de Guerrero, fueron las preguntas de los reporteros que el arzobispo se negó a contestar.

Quien sí accedió a hablar del tema fue Emanuel Villalobos Luna, párroco de la iglesia de San Bartolomé Apóstol, de Tecpan, quien lamentó los crímenes de los sacerdotes, así como los cometidos en contra de miles de personas en Guerrero y el país.

A pregunta sobre su opinión a las declaraciones del fiscal general de Guerrero, Xavier Olea Peláez quien ligó el asesinato de uno de los clérigos con el crimen organizado, respondió que es respetuoso de las afirmaciones del fiscal y agregó que “se cree en la inocencia de los padres, porque fue un hecho que pudo sucederle a cualquiera de nosotros cuando viajamos de noche por un paso peligroso donde se pueden tener estos trágicos accidentes”.

Abundó, al hacer alusión de la ceremonia de ordenación a la que acababa de asistir, que “todos los sacerdotes deben ser artesanos que trabajen por la paz, al igual que el resto de los fieles católicos para volver a tener un México donde reine la paz y la población se mantenga dentro del trabajo pacíficamente”.