Reportan trabajadores lodo y aguas negras en el nuevo hospital de Acapulco

Escrito por  Héctor Briseño Feb 04, 2018

Siguen las quejas por filtraciones por humedad en cuidados intensivos pediátricos

A cuatro días de ser inaugurado por Peña, los jardines huelen a podrido, reclama un camillero


A cuatro días de ser inaugurado el hospital general de Acapulco en El Quemado, en la periferia del puerto, trabajadores reportaron que continúan el olor a lodo y aguas negras, tanto en áreas verdes del exterior, como en el interior del mismo.

Asimismo, acusaron que persisten las filtraciones por humedad en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) pediátricos, por lo cual esta parte del nosocomio fue cerrada.

El pasado 30 de enero, el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, y el gobernador Héctor Astudillo Flores, inauguraron el nuevo hospital general de Acapulco, en la localidad de El Quemado, con inversión de 826 millones de pesos provenientes del Fondo de Desastres Naturales.

“Partes del hospital despiden olor a agua podrida, son los jardines principales los que huelen a lodo podrido”, expresó un camillero.

Trabajadores del nosocomio mostraron un video donde señalan como el agua se filtra por el techo de la UCI pediátrica, e incluso se observa a una enfermera que corre para impulsar y proteger equipo electrónico de la habitación, ante el agua que cae a borbotones del techo sobre una cama con equipamiento aparentemente nuevo.

En otro video más reciente se observa como agua cae desde un ducto del techo, a través de un artefacto utilizado para combatir incendios.

Trabajadores que pidieron omitir su nombre señalaron que “de momento el área sigue cerrada y fuera de servicio para su reparación”.

Uno de ellos advirtió que “el agua del caño se tiene que bombear cada semana, pues de lo contrario el fluido se regresa a las instalaciones del hospital”, y explicó que en la parte superior de la UCI pediátrica se encuentra el caño donde lavan los cómodos.

Añadió que existen fisuras en algunas paredes debido a los sismos registrados recientemente, en específico, el temblor ocurrido el 25 de diciembre de 2017, con magnitud de 5 grados, a las 14:23 horas.

El trabajador consultado expresó que “ayer que me presenté a trabajar en la noche persistía un olor a drenaje podrido, parece ser que es porque riegan los jardines con agua reciclada”.

Subrayó que el nosocomio no cumple con las especificaciones técnicas de acuerdo con las normas mexicanas de instalaciones hospitalarias.

Entre las principales quejas de los trabajadores, se encuentran la lejanía del nosocomio del centro de Acapulco, pues tienen que desplazarse en vehículo en viaje de hasta 30 minutos, además la inseguridad, y que el hospital no cuenta con una fuente de agua cercana.

El anterior hospital se encontraba en un punto neurálgico, en la avenida Ruiz Cortines, en la parte alta de Acapulco, con acceso en transporte público desde diversos puntos de la ciudad. Mientras que El Quemado se encuentra sobre la carretera Acapulco-México, en la zona rural del municipio, a unos 30 minutos manejando desde el centro.

Durante la inauguración del nosocomio, el pasado 30 de enero, se explicó que el hospital cuenta con 120 camas y 170 en tránsito o de áreas de especialidades, así como 29 consultorios de especialidad para consulta externa, y equipo de última tecnología.