Amigos y parientes trasladan el féretro con los restos mortales del presidente municipal del PRD Arturo Gómez Pérez, quien fue asesinado a tiros la víspera. Amigos y parientes trasladan el féretro con los restos mortales del presidente municipal del PRD Arturo Gómez Pérez, quien fue asesinado a tiros la víspera. Foto: Hercilia Castro

Muestras de consternación en el último adiós al alcalde de Petatlán

Escrito por  Hercilia Castro Dic 30, 2017

En sondeos, Arturo Gómez fue calificado como el mejor edil de Guerrero: Barrientos


Petatlán, 29 de diciembre. La consternación y el afecto de cientos de petatlecos acompañaron a su alcalde asesinado, Arturo Gómez Pérez, a su última morada en San Jeronimito, el pueblo que le vio crecer.

La noticia, difundida en redes sociales minutos después de su asesinato, cimbró al pueblo de Petatlán, pues el alcalde convivía con compañeros de su generación de secundaria en el restaurante Casa Vieja cuando un hombre encapuchado le disparó por la espalda.

En su casa, filas de coronas de flores: del PRD, del cabildo petatleco, de la preparatoria 25, de la Universidad Tecnológica de Petatlán, del diputado Sebastián de la Rosa, de Césareo Guzmán, de los transportistas, de taxistas y microbuseros.

El velorio en su casa, ubicada en el centro de Petatlán, acogía a todos sus amigos y compañeros del pueblo, mientras su madre se rompía en llanto del dolor de perder a su hijo. Su esposa, Lety, igual.

Pasadas las 11 de la mañana llegaron al velorio la diputada perredista María del Carmen Lagunas Cabrera; el presidente estatal del PRD, Ricardo Barrientos; el ex alcalde perredista de Zihuatanejo Amador Campos Aburto; el jefe de oficina del gobernador, Alejandro Bravo Abarca; el alcalde priísta de Atoyac, Dámaso Pérez, y el alcalde perredista de La Unión, Aviud Rosas.

Cerca de las 3 de la tarde, el cuerpo de Gómez Pérez daba el último adiós a su casa mientras su féretro era trasladado a la iglesia del Padre Jesús de Petatlán, donde le fue oficiada una misa.

En la plaza municipal frente al ayuntamiento, la síndica Angélica García Vargas con voz quebrada agradecía las muestras de cariño a “un gran hombre, un gran ser humano como lo fue nuestro presidente Arturo Gómez Pérez”, y la multitud se volcaba en aplausos.

La síndica destacó que el gobierno de Gómez Pérez se catalogó como el mejor gobierno municipal de la Costa Grande.

El cabildo hizo pase de lista: “Quiero decirte, presidente, que en este camino que hoy inicias, pido a Dios que te ilumine y que cuando te encuentres con nuestro Señor mandes una señal para tu familia, para todos los que nos encontramos aquí”, dijo emocionada.

Al final, hicieron un último pase de lista y pidieron a la Orquesta Filarmónica de Petatlán, fundada por el alcalde en su gobierno, que tocara las piezas favoritas de Gómez Pérez, Por los caminos del sur y Cerca del mar.

“¡Presidente Arturo Gómez Pérez, presente!”, gritaban los asistentes y le daban un último aplauso sus gobernados.

En el homenaje al alcalde, Barrientos Ríos resaltó que los militantes perredistas de Petatlán hicieron el reclamo de que los que aspiran a ser representantes buscaban la oportunidad, pero muchas veces hacían abusos.

Sin embargo, como amigo de partido, coincidieron en los mismos propósitos de lo que querían para el estado, para el pueblo “que hoy reclama justicia, que hoy reclama igualdad y que hoy reclama que la gente tenga sus derechos protegidos”.

Barrientos Ríos sostenía con trabajo la voz, pues su rostro se notaba enrojecido por el llanto.

“Arturo se ganó el corazón del pueblo de Petatlán, después de que hace unos días platicamos la posibilidad de seguir caminando con el pueblo de Petatlán para seguir construyendo lo mejor para la juventud, para los niños, para las madres, para este pueblo que tanto amaba”, dijo con voz quebrada.

Recordó que la noche antes de su asesinato platicaron que en las encuestas Arturo Gómez Pérez resultó calificado como el mejor alcalde de todo Guerrero, y entonces Barrientos ya no pudo contener el llanto.

Los aplausos de sus compañeros no se hicieron esperar: “duele porque construir no es fácil; duele porque lograr tener los pies bien plantados sobre la tierra, ser gobierno y seguir con la humildad, ser leal a los principios de este partido que en algún momento lo exigió; lamentamos que a Petatlán se le haya quitado un hijo con un corazón enorme”.

Barrientos subrayó el aprecio a su amigo y pidió a sus compañeros de partido que sigan sus enseñanzas porque Petatlán se merece mejores cosas y el desarrollo que el alcalde asesinado soñó.

“Te quedarás por siempre en el corazón del pueblo de Petatlán; que Dios te bendiga, hermano”, dijo.

De las oficinas del PRD trasladaron a Gómez Pérez a la casa que lo vio nacer, la casa de sus padres en el pueblo de San Jeronimito. Ahí, otro centenar de personas lo esperaba, y a la entrada del camposanto también sus ciudadanos le aguardaban para decirle adiós por última vez.