Respeto

Escrito por  Ago 10, 2018

Respeto al derecho a ejercer la autonomía y la libre determinación de sus pueblos, es el grito de los habitantes indígenas de nuestro país que se escucha cada 9 de agosto, Día Internacional de los Pueblos Indígenas, y el 12 de octubre, Día de la Raza, de cada año, sin que hasta la fecha se les respete ninguno de sus derechos.

La foto ante el monumento del emperador Cuauhtémoc ha servido para la mayoría de funcionarios de los tres niveles de gobierno para quedar bien, aunque sea un día, con las etnias de cada municipio o estado; después, se olvidan de los indígenas hasta la siguiente celebración.

De los reclamos que hacen los habitantes originarios de México nadie les pone atención, y mucho menos los atiende. Al contrario, pareciera que cada vez se ensañan más con ellos tratando de quitarles sus tierras, ricas en flora, fauna, bosques, minerales, agua.

Los despojos que se les hacen van acompañados de leyes hechas a la medida para quitarles sus sitios mágicos y lugares que ellos consideran la madre tierra, pero la ambición de los depredadores capitalistas están acabando con estos pueblos que deberían ser orgullo de nuestra nación.

Desde hace más de 500 años nuestras etnias luchan por no desaparecer, luchan por conservar sus lenguas, costumbres y leyes, pero el gobierno cada vez los va desplazando a territorios más hostiles, que nada tienen que ver con las tierras que ocupaban sus ancestros, llenos de naturaleza y vida.

Los grupos étnicos de Guerrero se podrían clasificar en cuatro. La población indígena del estado está compuesta por los nahuas, los mixtecos, los tlapanecos y los amuzgos.

La mayoría de las poblaciones indígenas de Guerrero están ubicadas en La Montaña o Costa Chica, y en menor medida en las otras regiones, y también en los cinturones de miseria de las ciudades más importantes del estado.

La Federación y los gobiernos estatales y municipales están en deuda con estos grupos de habitantes que han permanecido callados, sufriendo la marginación a la que los han orillado las autoridades.

Respeto a todo lo que engloba el concepto indígena es lo menos que se les debe brindar, no sólo cuando se les celebra, sino todos los días.

Evitemos la maldición de Malinche.