Autodefensas

Escrito por  Ago 07, 2018

El incidente protagonizado el viernes pasado por policías ciudadanos de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero en Marquelia –muy grave, a juzgar por los relatos de víctima y testigos, y por la indignación de un nutrido grupo de vecinos– reaviva la discusión sobre la pertinencia de las corporaciones policiacas formadas por civiles voluntarios, que operan en casi todo el territorio estatal con la anuencia de los tres órdenes de gobierno.

El afectado directo, Alberto González Justo –jubilado de 56 años– asegura que fue víctima de brutalidad y abuso de autoridad de un grupo de agentes armados de esa organización porque tomaba fotos de sus actividades con un teléfono celular, luego de que detuvieron a un dirigente transportista.

Según su relato y el de testigos, los comunitarios lo amenazaron, incluso de muerte; causaron destrozos en una tienda en la que se refugió; lo persiguieron, le hicieron dos disparos, que impactaron en la pared de una casa, y le dieron alcance en una vivienda a la que se introdujo huyendo de ellos; se metieron sin permiso –lo cual constituye allanamiento de morada–; allí lo golpearon con culatas y cachas, y lo dejaron bañado en sangre. Sólo porque les tomaba fotos en la vía pública.

El suceso desbordó la irritación de los marquelianos, cuya dignidad y derechos han sido atropellados de continuo por los integrantes de la corporación, a tal punto que ese mismo día bloquearon la carretera de Costa Chica y luego organizaron un encuentro público con su presidente municipal, Arturo González Gatica, y el dirigente de la Upoeg, Bruno Plácido Valerio, además de funcionaros del ramo de la seguridad pública del estado. Al final, todos convinieron en que la Policía Ciudadana saldrá de Marquelia.

Se trata de un incidente extremo en el que se ve involucrado un civil, pero no es el único hecho de sangre en que han participado las autodefensas. Así las cosas, es muy claro que su actuación debe ser regulada sin demora.

Muy lejos de esta práctica se encuentra el proyecto original de policía de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (Crac), según el cual los agentes son seleccionados en asamblea del pueblo, la cual tiene que valorar sus virtudes y considerar sus defectos, y deben aceptar que apegarán su desempeño a la letra y al espíritu de su reglamento, y someterse a la disciplina popular.

Este es el único modelo de policía comunitaria aceptable, ya que respalda los intereses del pueblo. n