¿Improvisación en turismo?

Escrito por  Jul 28, 2018

Sería conveniente que la Secretaría de Turismo estatal disipe las dudas acerca de ese aire de improvisación que surgieron este jueves en torno al espectáculo aéreo denominado Air Show Acapulco 2018 que, según anunció el titular de esa dependencia, Ernesto Rodríguez Escalona, será llevado a cabo el 11 de agosto próximo.

La conferencia de prensa del funcionario versaba sobre las cifras de la actual temporada vacacional, sus problemas y sus previsiones. El tema del espectáculo de aeronaves volando sobre la bahía salió a colación casi como incidente menor. Y así, primero los reporteros y luego el público, se enteraron de que el evento ya está pactado y de que, a dos semanas, le faltan todos los permisos, pero “se están tramitando”.

Así las cosas, es imposible no ver la sombra de la improvisación en los preparativos del espectáculo, como si las autoridades a cargo de este asunto se hubieran tomado la licencia de no desgastarse demasiado organizándolo.

Tal impresión, por supuesto, desentona con la idea oficial de que las autoridades se emplean a fondo para promover el puerto por todo lo alto para que cada vez más turistas vengan.

Pero, ¿por qué los medios de comunicación no tenían información acerca de este espectáculo costoso, aparatoso y ruidoso, pero muy atractivo para propios y extraños? Eso es lo que debe ser explicado.

Y ayer ocurrió lo que podría ser considerado una muestra más de improvisación en el sector: el paro que –en plena temporada turística y con 81.5 por ciento de ocupación hotelera en el puerto– comenzaron trabajadores sindicalizados de la Promotora y Administradora de Playas en demanda del pago de prestaciones laborales que se les deben y de equipo de trabajo.

O su situación laboral es en verdad desesperada, como para suspender labores a mitad de la más exitosa temporada vacacional de verano de los años recientes, o eligieron el momento a propósito para que la presión de su movilización surtiera mejor efecto.

El caso es que es evidente que las autoridades no previeron el estallido del problema, y tuvo que acudir el secretario de Turismo del estado –otra vez–, Ernesto Rodríguez Escalona, a apagar el fuego, lo cual logró tras cinco horas de protesta.

Bien por el funcionario: logró destrabar un conflicto y poner en operación al organismo, y está sacando adelante el Air Show. Pero, ¿es necesario que todo se haga sobre la marcha y con el tiempo encima? n