Delincuencia, jóvenes y AMLO

Escrito por  Jul 06, 2018

Si, como presidente de México, Andrés Manuel López Obrador sólo cumpliera un par de los muchos compromisos que hizo con la sociedad durante su campaña –específicamente ofrecer perspectivas de desarrollo a los jóvenes y abatir la corrupción, sobre todo la que permite la complicidad de las autoridades con los criminales–, eso sería suficiente para marcar una clara diferencia con sus antecesores, pues la violencia criminal es, con mucho, la principal causa de angustia de los mexicanos.

Con el correr de los días tras la jornada electoral, él mismo y sus colaboradores han venido matizando y precisando varias de esas ofertas de campaña. En lo que se refiere a los jóvenes que habitan este país, López Obrador ya acordó con los empresarios trabajar juntos en el proyecto de contratar a más de 2 millones de jóvenes como aprendices de oficios diversos en los establecimientos representados por el Consejo Coordinador Empresarial, y por otro lado, tiene el compromiso de los servidores públicos de Morena que resultaron electos de aportar una parte sustancial de sus dietas para impulsar la creación y expansión de nuevos centros de educación. Así la juventud mexicana sería rescatada de las redes del crimen organizado y se cumpliría la promesa de atacar las causas de la criminalidad, no sólo sus efectos.

Por otro lado, Alfonso Durazo –quien ha sido nominado por López Obrador como secretario de Seguridad Pública– ha delineado lo que sería la depuración de las fuerzas policiales y ha dejado en claro que, si se quiere en verdad abatir el delito, hay que golpear a los grupos criminales donde más se les afecta: en sus ingresos.

Y a todo ello hay que sumar la postura manifiesta de la próxima secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, de despenalizar la mariguana para usos lúdicos y la amapola con fines medicinales, con lo cual se privaría a los narcotraficantes de una importante fuente de ingresos. n