La NOM 087

Escrito por  Jul 04, 2018

La norma oficial mexicana 087, recién emitida por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes –que busca abatir la cifra de incidentes en carretera causados por fatiga de conductores del transporte pesado–, a pesar de sus buenas intenciones, en realidad llega con mucho retraso, y encima genera algunas sospechas en el sentido de que en el fondo busca proteger intereses privados históricos en el sector.

Muchos miles de kilómetros han recorrido ya los conductores de transporte pesado por las carreteras del país, y cientos o miles de vidas se han perdido en accidentes desde que hay transporte masivo de pasajeros hasta la fecha.

La norma de fatiga –denominada así por la SCT– establece, en el caso del transporte de pasajeros, la obligación del operador de descansar 30 minutos por cada cinco horas de conducción, o de ser relevado por otro luego de nueve horas de servicio. En transporte de carga, deberán descansar al menos ocho horas seguidas luego de 14 horas de conducción, además de pausas mínimas de media hora cada cinco.

El desarrollo de las tecnologías de asistencia al conductor en el camino pronto hará posible lo que esta norma oficial mexicana pretende: evitar los accidentes de carretera. Ya están en desarrollo tecnologías para detectar el cansancio en los operadores, para frenado automático, para conducción autónoma, para que el vehículo distinga a personas de otros cuerpos en la vialidad, para que los vehículos tomen la decisión de cuál pasa primero y cuál después. El factor humano es en realidad el que agrega mayor riesgo al tránsito en las carreteras.

Cuando esa nueva norma oficial mexicana apenas comience a estar en auge, las tecnologías de la información y de la comunicación ya estarán siendo aplicadas.

Por supuesto que la intención es loable, pero este intento de proteger a las personas de las máquinas debió hacerse unos 50 años antes, al menos, antes de tener tan elevada cifra de víctimas.

Así, más bien parece que la norma es creada porque no hay intención de poner límites al volumen y a la masa de la carga que circula por las carreteras de nuestro país, que tantas víctimas mortales ha dejado regadas por todo el territorio nacional y que tantos reclamos ha generado en la sociedad.