Ruido, distractor de la violencia

Escrito por  May 12, 2018

Suena infantil la idea manejada por el dirigente del PRI en Guerrero, Heriberto Huicochea Vázquez, en el sentido de que se analiza la posibilidad de crear gobiernos pluripartidistas en aquellos municipios de alto riesgo, como los de la Tierra Caliente, con el objetivo de evitar que el crimen organizado se involucre en el proceso electoral.

Infantil porque está dando a entender que la penetración de la delincuencia tiene su origen en el hecho de que un candidato procede de un solo partido, cuando en realidad la mayoría procede de coaliciones, pues los del PRI son también candidatos del PVEM y el Panal; los del PRD pertenecen del mismo modo al PAN y a MC, los de Morena son respaldados al mismo tiempo por el PES, siendo estos los de mayores posibilidades de alzarse con el triunfo.

Pareciera que Huicochea se enredó en el manejo de los términos, pues candidatos pluripartidistas es de entenderse como de varios partidos, ahora que de no ser así, será importante que aclare el significado del concepto.

Pero por si el dirigente habló en serio, el vocal del Instituto Nacional Electoral (INE) en Guerrero y consejero presidente del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC), Dagoberto Santos Trigo y Nazarín Vargas Armenta, en forma respectiva, le salieron al paso para hacerle ver que sería legalmente imposible y antidemocrático que partidos políticos se pusieran de acuerdo para tener candidaturas de unidad como lo plantea el PRI.

Por su lado, el candidato a diputado federal plurinominal y miembro de la dirigencia nacional del PRD, Luis Espinoza Cházaro, hizo ver que es inviable la propuesta priista de crear una candidatura única entre todos los partidos para evitar los ataques de la delincuencia.

Espinoza Cházaro colocó el dedo en la llaga al apuntar que lo que debe ocurrir, es que el gobierno debe asumir su responsabilidad de garantizar la seguridad para los políticos y para los ciudadanos, lo cual el dirigente priísta no puede decir porque sería apedrear a la administración estatal, que es priísta.

Más bien, Huicochea Vázquez trató de desviar la atención con ese cuento de que deben acordarse candidatos plurinominales, lo que no sería ninguna garantía de que el crimen no los sometiera.

Es claro que se comete crimen tras crimen de políticos y los partidos permanecen prácticamente impasibles, balbuceando apenas desde las mesas de café que debe ponerse un alto a tanto asesinato, pero ninguna medida seria, contundente, eficaz, aplican para que el gobierno haga, en los hechos, lo que le corresponde.

Mientras la delincuencia arremete con plomo, los partidos políticos y las autoridades crean cascadas de verborrea sólo para sobrellevar la situación.