Negra suerte de Juárez Cisneros

Escrito por  May 08, 2018

Si el paisano René Juárez Cisneros revisa bien los alcances que podrían tener sus palabras en el acto de toma de posesión como presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, seguramente se convencerá de que tendrá que corregir el rumbo.

El ex gobernador de Guerrero convocó ese día a los militantes de ese instituto político en el país a salir a conquistar el voto del corazón, pero buscando también el voto de la razón.

Si el priísmo busca el voto del corazón se encontrará con un electorado resentido, indignado, harto, con el miedo metido en los huesos, sentimientos provocados por la condenable actuación de un gobierno derivado precisamente del PRI.

Hallará a una población deseosa de un cambio en el que esté excluida la corrupción y el desinterés por eliminar la violencia y la inseguridad en la mayor parte del país.

Si, por otro lado, pugna por conquistar el voto razonado no tendrá mejores resultados, pues si bien las cartas credenciales de su candidato José Antonio Meade Kuribreña pudieran ser impecables, el partido que encabeza la coalición que lo postula está tan desprestigiado que los niveles de aceptación popular del presidente Enrique Peña Nieto se encuentran si no por el suelo, sí muy cercanos al mismo.

Negra tarea han encomendado a Juárez Cisneros, quien, aquí y allá, enaltece la figura de Meade, pero no puede hacer lo mismo con el gobierno y el partido que impulsan su candidatura.

Y menos despega aún el ex secretario de Hacienda porque no se ha atrevido a deslindarse de Peña Nieto; hacerlo le acarrearía aceptación por un lado, pero por otro, la avalancha de la maquinaria priísta y del gobierno se le vendría encima con riesgo de aplastarlo.

Claro está que el electorado vota no por convicción ni por razonamiento, sino motivado por sus emociones, y la emoción que provoca el actual gobierno priísta es de repudio e inconformidad.

Por eso mismo se ha inclinado mayoritariamente a favor del candidato de la coalición Juntos haremos historia (Morena, PES, PT), Andrés Manuel López Obrador, a quien ven como el político que podría convertirse en el artífice del cambio.

Y si sobre lo emocional abundáramos, habría que decir que sus simpatizantes le festejan sus señalamientos antigubernamentales porque ven en él, el instrumento mediante el cual expresan su hartazgo de “la mafia del poder”.

Más de 30 días faltan para las votaciones; la ventaja de aceptación electoral que lleva López Obrador, parece inalcanzable; no obstante, no es posible dar su triunfo como un hecho.

Habrá que esperar a ver qué trucos saca el gobierno y el PRI de su chistera para catapultar a su candidato, uno de los cuales podría ser el de alcanzar una alianza con el candidato de Por México al Frente (PAN, PRD, MC), Ricardo Anaya, para obstruirle el camino a López Obrador. n