Nada convincentes

Escrito por  Abr 24, 2018

Para quienes manejan la idea de que el mejor modo de combatir la inseguridad es mediante la creación de empleos y educación, habría que pedirles que explicaran a detalle en qué consiste su propuesta, porque, así, a simple vista, podrían generar más dudas que certezas.

La educación es, sin lugar a dudas, buena idea, pero los resultados son concebibles más bien a largo plazo; se trataría de que, si reciben una educación de calidad, a los niños de ahora, cuando sean adolescentes o jóvenes, no les sería atractivo optar por enrolarse en el crimen, pero para eso tendrían que pasar varias generaciones.

Mientras tanto, hay que buscar ahora salida a la inseguridad, pues no puede pensarse en invitar a los delincuentes a dejar las armas para que ingresen a la escuela a educarse.

Tampoco es pensable aprehenderlos y, ya presos, obligarlos a que estudien y hagan carrera.

Por otro lado, si se creara una gran cantidad de empleos, ¿dejarían los delincuentes su actividad criminal para enrolarse en uno de ellos?

Si fuera así, los puestos de trabajo no se crearían como por arte de magia; llevaría tiempo, sexenios; en tanto la solución a la inseguridad debe hallarse y aplicarse ya.

Durante el debate de los candidatos presidenciales este domingo, el independiente Jaime Rodríguez Calderón se acercó a lo que se necesita para acabar con ese cáncer; habló de mejorar la policía, crear un FBI mexicano y usar la tecnología y la investigación como medios para  capturar a los delincuentes. Tiene sentido.

Ricardo Anaya, de Por México al Frente, citó como punto medular desmantelar los cárteles en vez de descabezarlos solamente, pero no expuso cómo; José Antonio Meade, de Todos por México, planteó encarcelar en vez de amnistiar, mas tampoco explicó el procedimiento.

En lo general, ninguno de los candidatos dejó la sensación de tener la solución al problema de la inseguridad y la violencia. Pareciera que cada uno escogió las mejores frases para impactar al televidente, pero no se ocuparon de proyectar una idea clara y completa de lo que harían.

En este debate quedaron a deber al electorado, quien, al final de cuentas, debió haber sido el ganador. n