Médicos por la justicia

Escrito por  Abr 11, 2018

En algo habrá que conceder por completo la razón a médicos de Guerrero: el reclamo a la autoridad de que les concedan el material y equipo necesario para desarrollar su trabajo.

Ni la denuncia ni la exigencia son nuevas.

No han sido pocas las ocasiones en que los facultativos han salido a la calle a patentizar la insuficiencia de medicamentos y material, y se han encontrado siempre con una actitud apática de funcionarios que minimizan el problema.

La médica Yoloxochilth Ávila Alcaraz recriminó que “en muchas ocasiones el personal debemos cubrir las carencias de los servicios de salud, llevando material nuestro a los hospitales”.

Sostuvo que “en los servicios médicos del Issste, Imss, sector salud, en todos los hospitales es lo mismo”.

Y eso, habrá que añadir, no se vale.

Ayer, en conferencia de prensa, médicos de Acapulco integrantes y representantes de diversas organizaciones gremiales, aparecieron más reflexivos sobre su actuación, sin bajar la guardia en la defensa de su colega Luis Alberto Pérez Méndez, especialista en traumatología y ortopedia, quien se encuentra preso en Oaxaca desde el pasado 2 de abril, acusado de homicidio doloso por la muerte de un niño que presentó una mala evolución médica post operatoria, tras sufrir una lesión en el codo, lo cual culminó con su fallecimiento.

Anunciaron que a partir del próximo viernes elevarán su nivel de protesta, si Pérez Méndez no es liberado.

El vocal del capítulo Neurotrauma del Consejo Mexicano de Cirugía Neurológica, José Inocente Ariza Tapia, precisó que los médicos no exigen impunidad, sino que el caso ocurrido en Oaxaca sea analizado y juzgado por especialistas.

Están en su derecho de exigir justicia, y es obligación de la autoridad  otorgarla, pronta y expedita, además, sin torcer la ley.

No se oponen, explican, a que los errores cometidos por los médicos sean investigados y sancionados; a lo que sí se oponen es que estos errores, que llegan a derivar en la pérdida de la vida, sean tipificados como homicidios dolosos.

Será necesario que las autoridades competentes escuchen, analicen y actúen en consecuencia respecto a las demandas de los hombres y las mujeres de bata blanca, siempre, unas y otros, apegados a la ley, sin desviarla de su cauce para perjudicar a otras partes.

Bien hacen en presionar para exigir justicia porque de otra manera, los encargados de procurarla e impartirla no cumplen su trabajo, pero no deben olvidar que del otro lado de la mesa está la muerte de un niño y la desolación de sus padres.

Nada de lo que se haga devolverá la vida al pequeño, pero algo se debe hacer para que hechos como éste no se repitan.