Siempre adelante

Escrito por  Mar 17, 2018

Mal se vieron los dirigentes estatales de ocho partidos políticos al acudir a Casa Guerrero a demandar seguridad para los candidatos a puestos de elección popular durante las campañas.

Ahora sí, como se trata de los candidatos, los líderes se unieron para, de manera conjunta, buscar su protección, cuando por la seguridad de la población, entre la que están sus militantes, nunca se han coordinado para exigir al sector gubernamental el cese a la violencia.

Una verdad que no necesita demostración es que los partidos políticos permanecen alejados a las necesidades de sus bases; recurren a ellas solamente en los procesos electorales; pasados estos, las abandonan y en ningún momento abanderan sus problemas, como son, además de la inseguridad, la violencia, la extorsión y el cobro de piso, la dotación de servicios públicos, el incremento de precios, el aumento en la inflación.

En los meses recientes han sido asesinados unos 20 políticos y aspirantes a algún puesto de elección popular, y ni siquiera en estos casos los partidos han hecho una exigencia seria, contundente, tajante, de justicia; los primeros días del suceso han armado gran ruido, para luego apagarlo y olvidarse de dar seguimiento legal, con lo cual dan lugar a la impunidad.

Incluso, en el Congreso local diputados priístas han defendido al fiscal general del estado, Xavier Olea Peláez, a quien en varios frentes se le ha acusado de no esclarecer uno solo de los homicidios.

Todo ello no fue impedimento, no obstante, para que dirigentes de PRI, PRD, MC, PAN, PVEM, PT, Panal y PES, se sentaran con el gobierno del estado a tomar acuerdos al respecto.

El comisionado político de la Coordinadora Nacional del PT, Victoriano Wences Real, declaró que en la reunión se plantearon los protocolos de seguridad para los candidatos que saldrán en los próximos días a sus campañas electorales.

No está mal que procuren a sus candidatos, pero lo mismo deberían hacer por la sociedad desde las posiciones de poder que ocupan, y no solamente en tiempos electorales.

Su desatención, su descuido, su indiferencia, independientemente de los vicios y excesos que practican valiéndose de sus cargos, es lo que ha provocado el repudio de los ciudadanos, que seguramente el primero de julio les van a pasar la factura correspondiente en las urnas. n