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Acapulco, una mirada optimista

Escrito por  Mar 05, 2018

Al finalizar el Abierto Mexicano de Tenis ha habido muestras públicas de satisfacción plena de los organizadores del encuentro deportivo, que ha crecido en todos los sentidos desde que, hace 14 años, se mudó a Acapulco.

A los gobiernos de Estados Unidos y, más recientemente, de Alemania, no les vendría mal tener en cuenta las declaraciones de los promotores de la justa tenística antes de recomendar a sus ciu-dadanos extremar precauciones al visitar este puerto o, de plano, abstenerse de venir.

“Acapulco es una joya, y trasladar el Abierto a este puerto representó un acierto”, dijo Marcos Linares, representante de Telcel, una de las más importantes empresas patrocinadoras del encuentro; “Acapulco es maravilloso, su entorno, la calidad de su gente, el clima”, agregó.

En este sitio viven y trabajan todos los días cientos de miles de ciudadanos de bien, que se esfuerzan por sacar adelante a sus familias ante las dificultades económicas y sociales, siempre dispuestos a cumplir las leyes y sus obligaciones civiles, a pesar de las deficiencias de los gobiernos, a pesar de la delincuencia y a pesar de la inseguridad.

Y así como ocurre en Acapulco sucede en todo el país, si bien en algunas ciudades o en algunos municipios los índices delictivos son más elevados que en otros: son más los ciudadanos de bien que aquellos que decidieron vivir al margen de la ley.

México también ha dado al mundo glorias del deporte y aportaciones culinarias, no sólo noticias de crímenes de alto impacto; le ha permitido conocer ricas culturas ancestrales y ha producido grandes exponentes en todas las expresiones de las bellas artes.

Que lo tomen en cuenta los gobiernos de otros países y, de paso, los pesimistas que descubren desastres nacionales en todas partes, sobre todo en redes sociales. n