Precampañas en auge; seguridad, ¿cuándo?

Escrito por  Ene 31, 2018

Finalmente, las autoridades han dado con la fórmula no para resolver el problema de la violencia, pero sí para salir del paso frente a los hechos delictivos perpetrados por los delincuentes.

Se reforzará la presencia policiaca en la zona donde ocurrió la violencia; revisa el Grupo Coordinación Guerrero la estrategia de seguridad; la violencia no es privativa de Guerrero, sino ataca en todo el país, suelen decir al ocurrir hechos de sangre muy notorios o que generan un escandaloso número de muertos.

Ninguna de ellas, desde luego, cree la población, puesto que la sangre no deja de correr.

Desde el principio en que comenzaron a llegar grandes contingentes de soldados, marinos, policías federales y gendarmes, el gobierno del estado fue muy claro al advertir que las fuerzas de seguridad no erradicarían la violencia, sino solamente la contendrían porque, dijo, para acabar con ella también se necesita llevar a cabo otras tareas, como la creación de empleos e impulsar la educación, entre otras.

Ni siquiera contención ha habido: según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), en Guerrero el número de asesinatos dolosos ha aumentado en los tres pasados años; así, en 2015 hubo 2017; en 2016 fueron 2234, y en 2017 sumaron 2529.

Tampoco se han generado empleos; al contrario, empresarios han dado a conocer que la violencia ha causado el cierre de negocios por amenazas, extorsiones y cobros de piso.

La educación lejos está de la mejoría: en el país, Guerrero sobresale por los altos índices de bajo aprovechamiento académico; en varias regiones de la entidad son incesantes las protestas de padres de familia porque ni la SEG ni la SEP dan importancia a la reposición de docentes motivada por fallecimientos y jubilaciones de profesores, además de las ausencias escolares debido a la inseguridad.

Peor aun: siendo 2018 un año electoral, los gobernantes de los tres niveles están dedicados de lleno a que sus partidos sean los ganadores, y dejan en segundo término problemas como la violencia, que, seguramente, tendrá que esperar a que llegue el nuevo presidente de la República para que retome el combate, en el que, hasta ahora, las fuerzas de seguridad se han concentrado más que nada en labores de prevención.