Desbandada incontenible

Escrito por  Ene 20, 2018

No deberían caer en el vacío las declaraciones de la regidora independiente del cabildo de Acapulco Gloria Sierra López, respecto a que “es preocupante la situación del ayuntamiento de Acapulco ante la salida de funcionarios y regidores por el proceso electoral, ya que tantos cambios afectan su operatividad”.

Eso, por un lado, pero también por otro fijó postura sobre un punto importante: que Contraloría municipal audite las dependencias que jefaturan los que se van e informe cómo se entregaron y recibieron cada una, y que se finquen responsabilidades en caso de que se detecten irregularidades.

El alcalde Evodio Velázquez Aguirre ha asegurado que no causa ningún problema la salida de síndico, regidores y funcionarios que van tras otro cargo, pero, a contracorriente, Sierra López denuncia  que, a consecuencia de los cambios, los servicios públicos están prácticamente paralizados, puesto que no se han aprobado los presupuestos.

Tiene razón la edil: estos movimientos hacen caer en un bache a la administración municipal, pues nombrar a los suplentes y que estos se familiaricen con el manejo de sus cargos, lleva su tiempo y causa rezagos cuyo costo paga la población, que es la que, finalmente, resulta afectada.

Prevé que en lo que el Congreso toma protesta a los sustitutos y estos aprenden, “el ayuntamiento estará paralizado porque las comisiones no van a poder funcionar y hay mucho trabajo rezagado”.

La situación en el cabildo no anda nada bien, toda vez que las presidencias de las comisiones no han convocado a sesión; hasta la fecha solamente ha habido una sesión, la única, de la Comisión de Cultura, en tanto en la de Hacienda “hay un sinfín de pendientes que no se han abordado porque no ha habido quórum o por otras razones”.

En otras palabras: el caos no puede ser más evidente, lo cual no es obstáculo para que síndico, regidores y funcionarios, agarren sus pertenencias personales y opten por la huida en busca de un nuevo puesto que, seguramente, también botarán en cuanto haya una oportunidad.

Más no es de extrañarse que ocurra semejante desorden, puesto que el mismo jefe del cuerpo edilicio abandona el ayuntamiento para retozar alegremente también en busca de nueva posición.