Combate fallido

Escrito por  Dic 20, 2017

Alejándose de su acostumbrada actitud emocional, ahora en su papel de precandidata a senadora, la perredista Beatriz Mojica Morga emitió puntos de vista sobre la violencia e inseguridad que deben ser motivo de reflexión, sobre todo para aquellos que tiran golpes a tontas y locas a ver si de casualidad le pegan a la solución.

En principio hizo ver que mientras no se atiendan las causas que generan la violencia, el modelo de seguridad del país no funcionará, lo cual refleja una gran verdad; visto está que con miles de soldados, marinos y policías en las calles, el gobierno se dedica a perseguir delincuentes, sin atacar el origen de la violencia.

Unas voces por aquí y otras por allá citan la cultura, la música y otras artes como maneras de abatirla, pero quien debe hacerlo no se ocupa de impulsar la educación, la creación de empleos y menos aun de la procuración de justicia; del combate a la impunidad y la corrupción.

Claro está que no se busca acabar el problema, sino sobrellevar la situación con el propósito de salir adelante como sea para heredársela al próximo gobierno, recurriendo más al ruido que a la eficacia y más a la espectacularidad que a los resultados.

Habría que tomar en cuenta la expresión de Mojica Morga en cuanto a que “la violencia y la inseguridad no se terminarán con más militares”, puesto que tienen ya más de 10 años en las calles, como medida única para restablecer el orden, sin lograrlo, a pesar de sus esfuerzos.

Respecto al Pacto por la Seguridad impulsado por el gobierno estatal, la perredista pidió detalles del mismo. Y no solamente Mojica Morga los demanda, sino la población en general necesita conocerlos, pues si bien en principio se dijo que contará con diez acciones, hasta ahora, aun cuando ya ha habido reuniones con partidos políticos, la Iglesia y otros grupos, nada se ha conocido de las mismas. Nadie conoce las nuevas estrategias.

El pacto ha constituido, mas bien, un amortiguador para contener la presión social que exige abatir la violencia, pues transcurrido el tiempo desde que se anunció no se han visto avances que permitan vislumbrar cómo se renovará el combate.

No tardará que los precandidatos comiencen a manejar, entre su oferta política, propuestas para superar el problema que no han podido corregir los gobiernos recientes.

Si el actual modelo de seguridad no ha dado los resultados buscados, es obvio que Mojica Morga tiene razón cuando habla de la necesidad de revisarlo y cambiarlo, porque, apunta, “estamos con un modelo de seguridad que no funciona; está pasmado”.

Habrá que conocer las propuestas de los aspirantes a la Presidencia de la República, bien razonadas y sustentadas en la viabilidad.

Nadie necesita descubrir el hilo negro para alcanzar la solución, sino sólo requerirá voluntad para ello, puesto que todos han sabido cómo lograrlo, pero nadie se ha atrevido a hacerlo, sea por falta de coraje o, como dijo el obispo Salvador Rangel, “porque son parte del negocio”. n