¿En qué pararán los desvíos de Capama?

Escrito por  Dic 19, 2017

El diputado local Ricardo Mejía Berdeja vuelve a meter ruido al caso del supuesto desvío de 194 millones 577 mil 346.98 pesos en la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (Capama) al declarar que este viernes 15 se venció el plazo para que la paramunicipal solventara las observaciones que le hizo la Auditoría General del Estado (AGE).

El legislador habla de que, por segunda vez, la Capama no pudo justificar los gastos millonarios.

Declara que ante la incapacidad de hacerlo, “el resultado de la auditoría ordenada por los diputados se sostiene”, es decir que sigue siendo un hecho el uso indebido de los 194.5 millones de pesos.

No obstante, Mejía Berdeja, uno de los promotores de la auditoría, no tiene el cuidado de explicar qué ocurrirá después de que Capama no pudo comprobar el uso del dinero.

Existe un vacío informativo respecto a la ruta que sigue la auditoría; se había dicho que los resultados y las observaciones hechas a la empresa eran la primera fase del proceso; el alcalde porteño reveló en su oportunidad que eran aproximadamente cuatro las fases, pero en este momento se desconoce en cuál está.

Por lógica, se entiende que debería ser el diputado Samuel Reséndiz, quien en su condición de presidente de la Comisión de Vigilancia y Evaluación, de la cual depende la AGE, debería explicar cabal y claramente lo que está ocurriendo, porque los acapulqueños tienen derecho a saber qué está ocurriendo con apego a la realidad y no con base en medias palabras.

Si el asunto tiene o no tintes políticos, sería lo de lo menos, siempre y cuando se hablara con transparencia, de tal manera que la población conociera bien el curso que lleva el caso y se formara una idea  nítida de lo que está pasando.

La gente tiene de por sí la peor opinión de la Capama, organismo que no ha podido sacudirse la etiqueta de caja chica que le adhirieron cuando era manejada por gobiernos priístas; el punto es que, así como está la situación y que los diputados tienden a enredar más, su imagen dista mucho de ser distinta manejada por un gobierno derivado de un partido de la llamada izquierda.

Si como dice Mejía Berdeja, la Capama no ha podido solventar por segunda vez los gastos millonarios, la idea imperante es que la empresa no ha dejado de ser administrada por una banda de ladrones que sólo han cambiado de colores, pero ¿qué sigue? n