Adversarios

Ago 21, 2018

Suele suceder que en tanto más radical resulta ser un movimiento o una revolución, mayor es la decepción de quienes cifran en ellos sus expectativas, porque a final de cuentas la historia toma el único rumbo que puede tomar –como resultado de una infinidad de factores que interactúan cada uno con determinado peso específico–, y no necesariamente el rumbo que los hombres quieran darle.

En el caso del México de estos días, si la victoria electoral de Andrés Manuel López Obrador implica una revolución social, es más que claro que será pacífica y mesurada. Él mismo lo ha indicado muchas veces luego de la elección, cuando ha llamado a respetar las leyes y las instituciones, e incluso cuando ha dicho que en los primeros tres años de su gobierno no habrá reformas a la Constitución, y que en el caso de las reformas estructurales, no serán derogadas sin un análisis previo detallado, que por lo que respecta a la energética implicará la minuciosa revisión, caso por caso, de cada contrato petrolero.

Es obvio que las arengas, las imprecaciones, la exaltación, las acusaciones tuvieron su momento: la campaña electoral. Definido el resultado, lo que queda es observar las leyes, respetarlas y transitar con los menores sobresaltos posibles a los cambios que el país requiere.

Sin embargo, no todos parecen estar en esta sintonía: hace poco el representante de Morena en el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Guerrero pidió a su partido llamar a cuentas a las varias autoridades electas de ese partido que se reunieron con el gobernador Astudillo, y sancionarlas.

Revoca parcialmente resoluciones en Petatlán, Tecoanapa y San Luis


La Sala Regional Ciudad de México del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) confirmó las resoluciones del Tribunal Electoral de Guerrero (TEE) que validaron la improcedencia del recuento parcial y total de votos solicitado en la elección de integrantes del ayuntamiento de Zihuatanejo y la diputación del 21 distrito electoral con cabecera en Taxco de Alarcón.

En el caso del ayuntamiento, porque el partido inconforme no solicitó el recuento parcial ante el consejo distrital, ni expuso agravio alguno en el sentido de haber hecho tal solicitud.

La Sala consideró además que, si bien en Guerrero existen causas por las que la autoridad administrativa-electoral está obligada a realizar de oficio el recuento parcial de los votos, la posible incongruencia del número de boletas recibidas no es una causa para que el Consejo Distrital hubiera actuado de oficio.

Respecto a la elección de la diputación local, entre otros aspectos, porque para la procedencia del recuento total solicitado, es necesario que la diferencia existente entre el primer y segundo lugar sea igual o menor a 0.5 por ciento, lo que no aconteció en este caso.

Se revocan parcialmente resoluciones relacionadas con recuento de votos para elección de integrantes de los ayuntamientos de Petatlán, Tecoanapa y San Luis Acatlán.

Mucho cuidado deben tener los negociadores mexicanos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte –incluido un representante del próximo presidente, Andrés Manuel López Obrador– que en estos días se reúnen en Washington con sus contrapartes de Estados Unidos.

La urgencia del presidente del país vecino, Donald Trump, por avanzar en la renegociación de ese pacto comercial, debido a su precaria posición ante la proximidad de la elección intermedia estadunidense –pues lo persiguen los escándalos y la falta de resultados–, lo ha llevado a convocar a México, pero no a Canadá, a estas conversaciones para tratar de alcanzar acuerdos ya.

Su estrategia ha sido clara desde un principio. Trump sigue el consejo de Maquiavelo al príncipe: “divide y vencerás”. El presidente de Estados Unidos busca entrevistarse sólo con los mexicanos, en ausencia de los canadienses, porque de esa manera puede centrar toda su presión en uno solo de sus socios –el que considera más débil, por cierto–, para lograr lo que se propone.

Luego, cuando este acuerdo ya haya sido alcanzado con uno de los dos, será más fácil obligar al otro a aceptarlo.

De nueva cuenta, como cada año, jóvenes que aspiran a ingresar como estudiantes a una facultad de la Universidad Autónoma de Guerrero y que por alguna circunstancia no resultaron seleccionados se han ido a apostar a las puertas del palacio municipal para reclamar su derecho a la formación universitaria.

En ocasiones anteriores la institución ha argumentado que no puede aceptar a todos los aspirantes porque ni sus aulas ni el mercado laboral tienen tanta capacidad, y que por ello debe seleccionar a los mejor calificados en el examen de admisión. En otras palabras, el argumento es que el número de egresados tiene que corresponder con las necesidades de la economía.

Sin embargo, llama la atención que hay universidades privadas que ofrecen las carreras que a la UAGro se le saturan. ¿Es, acaso, que hallaron espacios disponibles en el mercado laboral o es que se aprovechan de las expectativas de los jóvenes y de sus padres? Los muchachos anhelan llegar a ser abogados, contadores o médicos, aunque el mercado de trabajo esté saturado precisamente de esas especialidades.

Una propuesta educativa que pretenda acabar con esa situación debe considerar al mercado laboral. Debe incluir mecanismos de estímulo a la economía para que ésta sea capaz de abrir espacios para abogados, contadores, médicos y especialistas de toda índole. De otro modo, los graduados de esas y otras carreras tendrán en casa un título colgado en la pared, pero se ganarán la vida en oficios que nada tienen que ver con ese papel. Eso ya sucede ahora mismo, incluso con las limitaciones al ingreso de jóvenes a carreras universitarias: en las calles hay médicos o contadores que conducen taxis, por ejemplo.

Dijo ayer el ex dirigente estatal del PRD, hoy diputado local electo, Celestino Cesáreo Guzmán que el sol azteca no será apéndice de Morena, ni del PRI, en el Congreso local en la próxima legislatura.

Lo dice porque –aun cuando su intención declarada es construir su propia agenda– su partido estará en posición de dar sus votos a la alianza Morena-PES o a la que se forme a partir de la coalición PRI-PVEM, pues, en esencia, la cuestión de las votaciones en todo congreso se reduce a número de votos.

El Congreso de Guerrero está constituido por 46 curules, es decir 46 votos, de los cuales la mitad exacta es 23, cifra a la que hay que agregar uno para hacer mayoría simple, es decir 24 votos. Pero en la Cámara de diputados local ninguna de las fuerzas políticas que la integrarán alcanzará por sí sola esa mayoría absoluta.

La alianza Morena-PES constituirá la primera minoría con 21 diputados, lo cual la obligará a persuadir a al menos tres diputados de las otras fuerzas para que voten en el mismo sentido y de ese modo obtener mayoría en determinadas iniciativas de ley o acuerdos. Es, por cuanto al número de votos, la que menos tendrá que esforzarse para conseguirlos.

Archivo

« Agosto 2018 »
Lun Mar Mier Jue Vie Sáb Dom
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31