Estado del tiempo

Escrito por  Javier Soriano Guerrero Jul 01, 2018

Estamos en plena temporada de lluvias con amenaza de ciclones que podrían formarse en estos días, algunos que vienen de Centroamérica, pasando por Chiapas, Oaxaca y Guerrero, subiendo por toda la costa mexicana, afectando a otros estados.

También del lado del Golfo de México se esperan tormentas y huracanes procedentes del océano Atlántico que podrían afectar la península de Yucatán y la zona del Caribe.

La presente temporada de lluvias inició oficialmente el 15 de mayo y termina el 30 de noviembre.

Estos días han sido más bien calurosos con escasas lluvias. En casi toda la República mexicana. La gente se queja constantemente de las altas temperaturas, con la esperanza que llueva para que se refresque el clima.

Pero parece que en vez de mejorar el ambiente cada día se enrarece más, principalmente en vísperas del 1º de julio, que se espera el súper huracán que cambie el panorama en el país. Para bien o para mal, pero lo cambiará.

Previo al 1º de julio, ya el ambiente se estaba calentando de más, con denuncias de compra y coacción del voto en varias ciudades del país, también las amenazas de funcionarios hacia la población de que les quitarían los beneficios de los programas sociales como Prospera y fertilizantes gratuitos.

Y el descubrimiento de entrega de despensas y de artículos varios, aparte de la entrega de tarjetas bancarias con saldo para a quienes voten por determinado partido o candidato. Todo esto ha puesto el termómetro político al cien.

Asimismo, los asesinatos, agresiones, guerra sucia y demás en contra de candidatos y candidatas a puestos de elección popular contribuyeron a enrarecer el ambiente. Más inconformidad se presenta cuando la autoridad se queda pasmada, sin hacer nada.

En Acapulco se documentaron varios casos con fotos y videos, denunciando los hechos en la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) y ante el Instituto Nacional Electoral (INE), pero se hicieron sordas estas instancias que están, precisamente, para sancionar los delitos electorales. Esto también enardeció los ánimos de los que se enteraron de estos ilícitos.

En el caso de Acapulco, se han denunciado a algunas personas conocidas portando grandes portafolios presuntamente con fuertes sumas de dinero; incidentes en diversos lugares donde se han detectado actividades de compra de votos, pero nada de todo esto ha servido para que las autoridades (Fepade e INE) se pongan las pilas para castigar a los responsables, ya sean personas físicas o partidos políticos. Todo esto ayuda a elevar la temperatura, sin embargo, las autoridades se siguen haciendo las occisas.

El viernes pasado, la Fepade Guerrero informó que ha recibido 95 denuncias en todo el estado, pero como son delitos federales las encausará a la Fepade federal. Cuando esto ocurra ya habrá pasado la tormenta del primero de julio, ya no habrá evidencias y, por consiguiente, no habrá delito que perseguir. ¿Esta es la justicia pronta y expedita?

Ese mismo día, dirigentes del partido Morena hicieron una denuncia pública sobre presuntos actos de compra y coacción del voto, proporcionando nombres de funcionarios que se dedicaban a esta actividad ilícita en colonias y poblaciones del municipio, dando direcciones y mostrando fotos donde se llevaban a cabo estos actos. Sin embargo, nada pasó. Ni pasará, como dijo don Teofilito.

Los gobiernos federal, estatal y municipal, las autoridades electorales, las dependencias de gobierno y los partidos políticos son los encargados de garantizar la seguridad y el estado de Derecho en todo el país, sin embargo, son los primeros en violar las leyes y alimentar el estado de inconformidad de la población.

Si hoy domingo, siguiera este ambiente podría presentarse la tormenta perfecta, que, no lo deseamos, podría causar bastantes daños en el país, porque la población ya está harta de tanta injusticia y tanta impunidad. Ya no quiere más fraudes ni abusos de ninguna especie. Eso sin mencionar al tigre, que podría desatarse.

Ojalá este pronóstico esté equivocado. n