Mikel Arriola y su estrategia en la CDMX

Escrito por  Ginés Sánchez May 15, 2018

El abanderado del PRI para la Jefatura de gobierno de la CDMX, Mikel Arriola, ha instrumentado una estrategia muy clara y que acaso es la única viable para no quedar en un muy lejano tercer lugar o hasta otro todavía inferior, y ayudarle al mismo tiempo, a jalar votos para la causa de su compañero José Antonio Meade, y es la de irse a cachar los votos de la extrema derecha capitalina, diciendo lo que “los mochos”, que dado el tamaño de la Ciudad, todavía no son pocos, quieren oír.

Y es que aún hay resabios de aquellas “ligas de la moral”, y grupos similares, los mismos que hace no tanto tiempo le pusieron un taparrabo a la impúdica estatua de la Diana cazadora; Mikel y el PRI se aprovechan que el dueño de esa clientela electoral (el PAN) no tiene candidato para gobernar la gran Ciudad de México, habida cuenta que su abanderada es perredista, y ni más ni menos que una decidida impulsora de derechos como el matrimonio libre, la despenalización del aborto, y partidaria también de la tolerancia al uso de la mariguana con fines lúdicos; la antítesis de la plataforma blanquiazul. Arriola ya incluso se le fue encima al secretario Enrique de la Madrid, cuando éste hizo uno de los pronunciamientos más sensatos en muchos años en México, el de permitir la venta y consumo de la ya mencionada hierba ‘en zonas turísticas’ y así frenar la violencia absurda.

Así pues, Mikel se está llevando los votos de ese sector de la ciudad, muchos más de los poquísimos que tendría el PRI por sí mismo, pero con propuestas retrógradas y mojigatas, más propias de hace 150 años que del final de la segunda década del Siglo XXI, no sabemos si el señor de verdad sea tan conservador y profese esas creencias y valores, o solo sea pragmatismo puro, viendo la oportunidad que da una alianza entre agua y aceite, como la del frente, o si es una mezcla de ambas cosas, pero tanto como su estrategia le garantiza rescatar cierto porcentaje de votos al tricolor, hasta (tal vez) llevarlo a un, antes improbable, lejano, pero segundo lugar al fin, también le asegura al 100 por ciento su derrota en las urnas, ya que la CDMX es, no sólo la capital del país, sino también la Capital del México progresista, que cualquier mexicano, y chilango que pretenda ver hacia el futuro, pudiera desear. n