¡Viva el normalismo!

Escrito por  Sergio Ferrer May 14, 2018

Buena parte de los mexicanos que habitamos el país vemos una zanja repleta de corrupción, impunidad, violencia y represión entre cuyo lodo hay bestias de un sistema, entrenadas para lacerar o inhibir los intentos cada vez menores de una movilización de masas que pudiera construir un puente para llegar a la justicia, la verdad y el acceso pleno a los derechos humanos.

El domingo, en vísperas de la semana de aniversario de la Normal Rural de Ayotzinapa Raúl Isidro Burgos, los integrantes del Comité Estudiantil, Ricardo Flores Magón denunciaron que han sido objeto de ataques sistemáticos por parte del gobierno, entre otras cosas acusando a la escuela de desvío de recurso federal en tanto que exponen que ha sido la propia Secretaría de Educación Guerrero quienes han colocado a los directores y personas académico y administrativo. Incluso dan nombres;  José Luis Hernández Rivera y Rigoberto Barrera Uriostegui a quienes señalan de haber dejado una deuda de casi 50 millones de pesos. Ante esto, los jóvenes propusieron a sus actuales directivos pero acusan a los docentes José Antonio García Mora, Jorge Joseles Peralta García y Salvador García Lagunas en conjunto con el subsecretario de Educación Media Superior y Superior Arturo Salgado, de lanzar señalamientos fuertes  que atentan contra la estabilidad de la Normal.

Ante una opinión pública sesgada y un desinterés de la ciudadanía por un segmento fundamental de la educación pública rural, no son pocos los ataques que perpetra el Gobierno Federal para, como dicen los muchachos, “desaparecer las escuelas normales del país”. A los jóvenes no les queda más que exponer cuestiones de las que poco se habla, cuestiones que vienen de convenios ocultos, de análisis perversos del  gobierno, del sindicalismo servil, de un trabajo de inteligencia e incluso de  afinidades de perspectivas políticas de derecha.

Es una especie de perpetuidad la que gobernadores, funcionarios federales implicados en dicha tendencia han mantenido para buscar enterrar una educación que, no deja de lado la necesidad de generar seres politizados, que habla de un México que necesita educación y no migajas de servicio para los más pobres.

Dentro de su importante posicionamiento, los normalistas exponen que René Juárez Cisneros y el gobernador Astudillo, utilizando piezas como el  Director de Operaciones y Servicios de Educación Media Superior y Superior Edwin Morales, han pactado un compromiso de desmantelar las organizaciones estudiantiles de las normales. A Morales lo señalan de imponer la actual directora de la Centenaria Normal del Estado iniciando además una persecución con órdenes de aprensión en contra de las estructuras estudiantiles del FUNPEG, hostigando a los normalistas que se manifiestan por la asignación de plazas docentes. Lo cual ha ido mermando la participación de escuelas normales en las actividades del Frente.

Es lamentable como a pesar de que Guerrero está sufriendo por la violencia que no frena, el gobierno no investiga ni sanciona a todos los funcionarios corruptos que están desviando fondos o vinculándose con la delincuencia, pero sí tiene tiempo para crear y aplicar estrategias para buscar establecer generaciones de pobres, de personas que no tendrán acceso a una educación abierta, no enajenada, que verán la falta de respeto a la juventud y a los estudiantes tal como ha pasado aquí en el estado con los compañeros ejecutados extrajudicialmente, los 43 jóvenes normalistas desaparecidos, compañeros y compañeras normalistas acosados y agredidos por un sistema que utiliza incluso a sus propios compañeros para generar tensiones y un modelo educativo que no pregunte, que no exija.

Para los normalistas, “Ayotzinapa es la piedra del zapato de los gobiernos estatal y federal, porque sus estudiantes han resistido en sus luchas, además de ser cuna de conciencia social.  Es un referente de lucha para las demás normales, porque ha quedado demostrado que el gobierno nada nos ha dado, todo lo que tenemos nos ha costado sangre”. Continúan ratificando que la modalidad de internado y comedor estudiantil han sido a base de las conquistas de las luchas estudiantiles lo cual ha cobrado la vida de compañeros caídos a manos de un gobierno que ha asesinado.  Bien apuntan también que defenderán su comedor, que son una voz de resistencia ante funcionarios o políticos que se roban el dinero, que solo dan cifras apariencia y no ejercen el recurso económico que debería ser con base en estándares internacionales para la educación, que quieren dar poquito para tener dinero para comprar los votos a la ciudadanía o simplemente tener dinero público que gastar, burlándose de una sociedad que no se preocupa por esta situación.

Si la gente campesina tuviera frente a sus ojos el manejo de los recursos, las irregularidades en las instancias gubernamentales, si la población rural y pobre tuviera frente a sí las perversidades del poder no estarían donde están los políticos corruptos, no estarían disfrutando a costa de quienes aparentemente no tendrán un futuro mejor solo un destino a modo.

Los normalistas exigen que los docentes señalados salgan de su escuela, que sean colocados en otro lugar, esto ante la amenaza a la integridad de la base estudiantil y los padres de familia de los 43. Además lanzan un llamado, “a las organizaciones y colectivos nacionales e internacionales, solidarios y de derechos humanos a estar atentos a la actuación del Estado represor mexicano y a asistir a la próxima reunión de la Asamblea Popular Nacional que se realiza cada mes en nuestra gloriosa normal de Ayotzinapa”.

De paso, no está de más recordar los ataques represivos y violentos que han sufrido normalistas rurales en Michoacán, compañeras estudiantes en Aguascalientes. El llamado debería llegar a las nuevas generaciones que deberán buscar un lugar donde estudiar si no tienen recursos para una encarecida educación privada, que deberán luchar por un derecho que busca ser neutralizado o adaptado a condiciones indignas.

Los normalistas celebrarán esta semana del 14 al 18 de mayo otro aniversario más con actividades en Tixtla y las instalaciones de la  Normal que van desde una cabalgata, concurso de murales, programas socioculturales, homenaje a los compañeros caídos, conferencias, actividades deportivas, participación en acto político con familiares de los 43, quema de castillo, entre otras.

Un saludo a los normalistas que buscan un buen futuro para ellos y sus familias, un saludo a todas y todas aquellos estudiantes que mantienen firme la conciencia social, que no pierden sus raíces ni se forman en las filas de la apariencia y la apatía. Que la educación continúe y cultiven su educación no formal siendo ejemplo para generaciones venideras y para la juventud a la que quieren orillar a ser solo títere de la violencia o esclavos del dinero. n