Vuelos sin control

Escrito por  Ginés Sánchez May 03, 2018

En la mayoría de los medios masivos de comunicación, tanto de TV abierta como restringida, así como radio y prensa escrita, dominó un tema en pasados días: el uso, para unos vuelos entre Sonora y Baja California, con motivo de la campaña electoral ya en marcha, de una avioneta Cessna 401, modelo 1968, ni más ni menos que con medio siglo de uso. Habida cuenta, de ser Andrés Manuel López Obrador, el político más vigilado en la Historia de México, los demás vuelos que ha realizado, están registrados ante las autoridades electorales; incluso ha realizado videos abordo de tales austeras y sencillas aeronaves, que no se usan por motivo de lujo, placer o capricho, sino porque simplemente hay poblaciones y comunidades que por carretera son prácticamente inaccesibles y/o que tomarían 10, 15 o hasta 20 horas para llegar, mismos lugares a los que otros políticos o candidatos ni siquiera saben de su existencia en el mapa.

Contrastemos ahora lo anterior con un solo caso, el del priísta Emilio Lozoya Austin, ex director de Pemex, que nunca es mencionado ya en los medios, y que está envuelto en no pocos escándalos, uno solo, en el que se le relaciona con la polémica empresa brasileña Obedrecht, y que tiene a varios ex presidentes y altos funcionarios en la cárcel, en prácticamente todos los países donde tuvo operaciones, excepto México, claro está. A continuación, en lo tocante al tema de moda, las aeronaves, me permito mencionar tan solo un puñado de casos en los que Lozoya se vio relacionado durante su gestión como director de Pemex:

-Tan solo en el año de 2015, Emilio Lozoya utilizó más de 900 viajes en aeronaves de distinto tipo, propiedad de Pemex, para moverse de su casa a su oficina, todos los días, por toda la ciudad a cualquier hora, y durante los fines de semana, con especial preferencia por destinos de playa mexicanos, así como vuelos a Estados Unidos, con un cargo al erario por más de 64 millones de pesos, esto es, en promedio unos 174 mil pesos diarios. Esta información, fue hecha publica en su momento por la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

-En el siguiente año, 2016, tan sólo en un helicóptero propiedad de la ahora denominada empresa productiva del Estado, el mismo Lozoya realizó 49 viajes en el mismo, más otros 10 que efectuó el líder del sindicato petrolero, Carlos Romero Deschamps.

-Entre los años 2014 y 2015, que fueron de crisis para la empresa, dado la caída de los precios internacionales del crudo, Pemex, bajo la dirección de Lozoya Austin, adquirió aviones y helicóptero, por cuando menos un monto de mil 650 millones de pesos, en algunos casos, el precio reportado y erogado por dichas naves, fue del doble de su valor comercial.

Sin abundar más en el indignante tema, ¿no es absurdo que los medios sólo hablen del uso, por breves horas, de una avioneta vieja con más de 50 años de antigüedad, que (por ejemplo) de lo anteriormente expuesto?; ¿no es obscena la manera en que se mide con raseros extremadamente distintos, todos los actos públicos y privados del candidato López Obrador y de todos lo demás, candidatos y/o funcionarios o exfuncionarios? n