Imprimir esta página

Guerrero: violencia y criminalidad

Escrito por  Raúl Sendic García Estrada Feb 23, 2018

El estado de Guerrero se encuentra sumido en una ola de violencia sin precedente, los niveles de violencia y criminalidad, ponen al estado en el segundo lugar nacional en homicidios dolosos con 204 en el país en el primer mes del año, así lo señala el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública de la Secretaría de Gobernación.

El estado de Guerrero se encuentra en el tercer lugar en la numeralia de homicidios con una tasa de 5.63 casos por cada 100 mil habitantes, para las estadísticas de la dependencia federal, la tasa nacional de homicidios en México es de 1.73 casos por cada 100 mil habitantes; el estado de Guerrero ocupa el tercer lugar en homicidios solo precedido por Colima con 7.73 por cada 100 mil habitantes y el de Baja California 5.81, y Guerrero 5.63 en el primer mes del año.

Nuestro estado pasó a ocupar el tercer lugar con más homicidios dolosos en el país. Las estadísticas señalan que en enero de este año el número de casos aumentó 23 por ciento, respecto a los datos del año pasado en el mismo mes, cuando se contabilizaron 165 casos y en este año se suman 39 más, pero contabilizando 46 casos de homicidios culposos y sumando a los dolosos dan un total de 250, de estos homicidios se contabilizan 4 homicidios de mujeres catalogados como feminicidios.

En el país, en los 32 estados se reportaron 64 homicidios, de estos 6.2 por ciento, cometidos en Guerrero, los delitos que se cometen en Guerrero, son homicidios, feminicidios, secuestros, extorsiones y robos y de estos 471, denuncias son delitos que atentan contra la vida y la integridad de las personas, 250 casos corresponden a homicidios, de éstos, 204 son dolosos y 46 culposos.

Los homicidios dolosos 66 por ciento, o sea, 135 fueron cometidos con arma de fuego, 15 con armas blancas y 26 por ciento, 54 casos no se detallaron en la forma en que se cometieron. Se reportan 14 delitos contra la libertad personal, 7 de estos fueron por secuestro o extorsión, en la parte de los delitos sexuales, 11 fueron por abuso sexual, una por acoso, otra por hostigamiento, 14 violaciones simples y de otro tipo que tienen que ver con la libertad y seguridad sexual y una víctima de corrupción de menores.

La violencia y la criminalidad están presentes en el día a día en nuestro estado, cuando escribo este artículo, las noticias dan cuenta del asesinato de una ex regidora y precandidata del PRD a una diputación local en Chilapa, Victoria Jaimes Moctezuma, señalando que en 10 meses, 12 aspirantes a precandidatos a cargo de elección popular, han sido asesinados, de los cuales 8 fueron del PRD, 2 de Movimiento Ciudadano, uno del PRI y otro de Morena, la violencia no cesa, el llamado Pacto por la Seguridad no da los resultados esperados, las estrategias de seguridad están colapsadas y no dan resultados. Los hechos de violencia no terminan y la autoridad pareciera que está dormida, por varias semanas la colonia Jardín en sus tres secciones en Acapulco, en la cual habitan 30 mil familias, se vivió un toque de queda, las calles permanecieron vacías, no se dio servicio de Transporte Público, causando momentos de terror y miedo en la población.

El día de antier fue atacado con armas largas y granadas, la Base de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (Upoeg), en el poblado de Buena Vista de la Salud, municipio de Chilpancingo.

El llamado valle del Ocotito se encuentra inmerso en una violencia de ataques a policías comunitarios y sus bases, emboscadas, bloqueos y agresiones directas.

Se ha hablado de estrategias de seguridad, de acciones ciudadanas, de reconstruir el tejido social, de buscar y garantizar la paz pública, de buscar la justicia, de detener la ola criminal, de legalizar las drogas, de la participación ciudadana, de formar a las nuevas generaciones en educación para la paz, pero el problema está ahí y no se detiene, vienen los momentos de las campañas electorales, falta ver que no se desarrolle la violencia política, que la policía cumpla los protocolos de actuación y respete irrestrictamente los derechos humanos, que se busquen mecanismos ciudadanos en la búsqueda de la paz, que se retomen experiencias en construcción de paz como las que se utilizaron en Colombia. Las estrategias que se utilizaron en Guatemala y El Salvador contra las bandas criminales como la Mara Salvatrucha, los procesos que se vivieron en los estados del norte del país para garantizar la paz y la seguridad. n