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Violencia y feminicidios

Escrito por  Raúl Sendic García Estrada Feb 02, 2018

El año pasado fue el más violento de la década, con un total de 25 mil 339 homicidios, según los Datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP).

La violencia ha crecido en casi todo el país, señalándose como estados más críticos, Colima, Nayarit, Veracruz, Baja California Sur, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí y Zacatecas, en 2017, el Secretariado de Seguridad Pública reporta 219 asesinatos de mujeres, pero sólo clasifica a 13 como feminicidios, por lo tanto Guerrero sigue siendo el más violento del país, con 2 mil 318 denuncias por asesinatos el año pasado en el estado.

Cabe señalars que 2017 fue el más sangriento de dos décadas, superando las 2 mil 310 denuncias por homicidio de 2012; las cifras de la muerte, señalan que durante el año pasado, hubo 6.9 asesinatos por cada día del año, poniendo a nuestra entidad en primer lugar con más homicidios en el país, siguiéndolo Estado de México, Baja California, Chihuahua, Veracruz y Jalisco.

El año pasado hubo un total de 64.26 homicidios por cada 100 mil habitantes en el estado, se denunciaron 6 mil 272 delitos contra la vida, 45 por ciento fueron homicidios, o sea, 2 mil 873 casos, 53.8 por ciento lesiones, de un total de 3 mil 378 casos; 13 casos fueron clasificados como feminicidios, cuatro casos de abortos y uno clasificado como “otros”.

En la numeralia de la muerte, sólo 13 de los 219 asesinatos de mujeres en el año pasado, de los cuales ocho se cometieron en Acapulco.

La Secretaría de Gobernación señala que el puerto ocupa el noveno lugar de las 100 ciudades con el mayor número de ese delito. En los últimos dos años se reportaron 6 mil 550 muertes violentas de mujeres; en Guerrero, un 5.6 por ciento de las muertes violentas de mujeres, de estos sólo 13 casos fueron clasificados como feminicidios, a los demás se les señala como presuntos homicidios dolosos de mujeres.

Es preocupante el porcentaje de feminicidios en el país, ya lo señalaron diversas organizaciones sociales, que han advertido en su momento, de que existen subregistros de expedientes, pues muchos de los casos son investigados por otras causas y los casos de muertes no son investigados como feminicidios, lo cual señala que el problema es más grave que el que podrían señalar las estadísticas y solo se han investigado como homicidios dolosos y culposos.

Lo anterior nos lleva a la idea de que se cuenta con información limitada. Los homicidios de mujeres cada día se cometen con más saña, con brutalidad, con una violencia extrema que raya en la barbarie, y en la irracionalidad, basta preguntar cuántos feminicidas se encuentran en la cárcel.

Las cifras de feminicidios crecen en el país y en el estado de Guerrero; ha crecido la violencia de género, por lo que se hace necesario legislar y atender estos casos, particularmente a las víctimas sobrevivientes de la violencia de género, para atender a la niñez que queda en la orfandad y vulnerable por los feminicidios.

El feminicidio es un problema creciente, el cual se relaciona con el machismo, con la falta de educación y cultura, que se encuentra este tipo de violencia feminicida vinculada directamente a la violencia estructural, al machismo y a las costumbres misognas. El feminicidio se ha desarrollado particularmente en Ciudad Juárez, después de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio y el establecimiento de maquiladoras transnacionales en esa ciudad fronteriza y sus cinturones de miseria.

El feminicidio es el asesinato de mujeres por el hecho de ser tales, con una impunidad a ojos visto, con un Estado que no garantiza la vida, la seguridad ni la libertad de éstas.

Las autoridades no vinculan los asesinatos de mujeres por falta de investigación y de conocimiento y porque no se activan adecuadamente los protocolos de actuación con perspectiva de género, recientemente en la región de La Montaña, una mujer fue degollada, su esposo secuestrado y asesinado, y su hija de días de nacida, abandonada en una hielera.

Poco o nada se hace desde el Estado para preservar la vida y la integridad de las mujeres, la Ley de Acceso a las Mujeres a una Vida Digna, Libre de Violencia, que data de 2007, no se cumple a cabalidad, no se activan los protocolos de actuación, no se investigan los casos, tampoco las alertas de género.

Se deben visualizar los feminicidios dando atención pronta y expedita a este flagelo, se debe de castigar a los feminicidas y detener la ola de impunidad, de lanzar la promoción de una cultura de la igualdad y contra la discriminación, se debe capacitar a las autoridades ministeriales, judiciales y fiscales para la atención de esta problemática, además de crear conciencia en la población.

La gravedad de este flagelo, es que en el primer mes del año, se han cometido 24 presuntos feminicidios, el caso más representativo fue el de la nutrióloga Magdalena Aguilar, asesinada por su ex esposo en la ciudad de Taxco, este caso tiene repercusión a nivel internacional, por lo cual han ofrecido una fuerte recompensa para lograr detener al presunto asesino.