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Meade, garantía de fracaso en seguridad

Escrito por  Esthela Damián Peralta Ene 24, 2018

De lo que no cabe la menor duda es que la propuesta del abanderado presidencial del PRI, José Antonio Meade, para combatir el crimen no es más que garantía de otro fracaso en la materia.

Incredulidad y desconfianza ciudadana es lo único que provocó el abanderado priísta al presentar lo que llamó los ejes de su plan de seguridad y justicia. Y es que ¿cómo creer, confiar, en sus promesas de dar más seguridad a los mexicanos cuando en el sexenio de Enrique Peña Nieto se han disparado, como nunca antes, los índices de criminalidad?

Al respecto, baste citar la más reciente Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana, levantada por el Inegi, en la que se indica que 75 por ciento de los mexicanos consideran que vivir en sus ciudades es inseguro.

De acuerdo con estos datos, en el último trimestre de 2017, la ciudad con el más alto porcentaje de ciudadanos sintiéndose inseguros fue Reynosa, Tamaulipas, con 95.6 por ciento, seguida de Chilpancingo, Guerrero, con 95.4; Fresnillo, Zacatecas, con 94.8; Villahermosa, Tabasco, con 94.4; Coatzacoalcos, Veracruz, con 93.6, y la zona Norte de la Ciudad de México, con 92.7.

Las ciudades con menor percepción de inseguridad fueron: Mérida, Yucatán, 29.1 por ciento; Puerto Vallarta, Jalisco, 31.5; Saltillo y Piedras Negras, Coahuila, con 36 y 41.1; Campeche, Campeche, 46.6, y finalmente Durango, 52.3. Pero en todas estas ciudades el porcentaje incrementó respecto al periodo anterior.

El estudio se hace de manera trimestral con una cobertura de 55 ciudades en las cuales se consulta a personas mayores de 18 años y se visita alrededor de 17 mil 400 viviendas.

Para diciembre de 2017, el lugar más inseguro, según los mexicanos, eran los cajeros automáticos ubicados en la vía pública, donde 82.3 por ciento de los encuestados sienten temor de ser atacados o asaltados; después se encuentra el transporte público, con 72.9 por ciento; los bancos, con 69.2 por ciento; las calles que transitan, con 68.2 por ciento, y los mercados, con 61.6 por ciento.

A lo anterior se suma el hecho de que el número de homicidios en México se elevó durante 2017 a su nivel más alto en las décadas recientes, en gran parte como resultado de la actividad delictiva de una poderosa y relativamente nueva banda de narcotraficantes que expandió sus operaciones en todo el país.

El diario estadunidense The Wall Street Journal difundió que el cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) es una organización de narcotraficantes de muy rápido crecimiento en México y que en gran parte es la responsable del aumento en la violencia que ha sufrido la nación desde 2015, como lo han declarado funcionarios de seguridad mexicanos.

Indica que, según datos publicados por la Secretaría de Gobernación, los homicidios intencionales se elevaron a 25 mil 339, un aumento de 23 por ciento respecto del año anterior, lo que hizo que 2017 sea el año más sangriento en la documentación, que se remonta a 1997.

Los homicidios aumentaron 63 por ciento desde 2014, cuando el número había caído a un mínimo de seis años.

El aumento puso la tasa de homicidios en 20.5 por cada 100 mil habitantes, es decir que se  duplicó durante la década anterior. La tasa de homicidios en Estados Unidos, en comparación, es de cinco por cada 100 mil habitantes.

Precisa que el cártel de Jalisco ha estado fortaleciendo agresivamente su red de distribución de drogas ilegales, principalmente metanfetaminas. Su expansión a otros estados del país y más allá de las fronteras de éste ha llevado a la limpieza de las áreas tomadas por los rivales, tal como lo señalan varios funcionarios de seguridad federales y estatales.

The Wall Street Journal menciona lo dicho por Carlos Flores, experto del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social en México, quien ha señalado que la actividad de dicho cártel “explica en gran parte la violencia que estamos viendo, se está convirtiendo en el cártel más poderoso y unido de México y, en el proceso, está causando un derramamiento de sangre en todo México”.

Por si todo esto no fuera suficiente, la violencia contra las mujeres se disparó en los pasados tres años en el país. Cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) señalan que entre 2015 y 2017 se registraron mil 640 feminicidios y 2 mil 585 homicidios dolosos contra ellas. Lo anterior representa un incremento de 72.2 y 47.2 por ciento, respectivamente, en comparación con los 389 feminicidios y mil 755 homicidios dolosos contabilizados en 2015.

En su primer reporte de incidencia delictiva con perspectiva de género, elaborado con información de las procuradurías y fiscalías estatales, el Secretariado detalla que en 2015 se abrieron 389 carpetas de investigación por feminicidio; 580, en 2016, y 671, en 2017, lo que da un total de mil 640. Sinaloa encabeza la lista con 82 feminicidios el año pasado, el más letal para las mujeres; después siguen Veracruz, con 79; Oaxaca, 58; estado de México, 57; Nuevo León, 43; Ciudad de México, 37; Sonora, 32; Chiapas, 29; Tabasco, 28; Jalisco, 27, Morelos, 27, y Puebla, 27. n