Miedo ambiente

Escrito por  Javier Soriano Guerrero Ene 14, 2018

Por más que uno quiera disimular o hacerse el valiente, siempre el miedo recorre el cuerpo cuando uno va por las calles de Acapulco, a cualquier hora y en cualquier barrio o colonia.

¿Qué ha pasado con nuestra ciudad que las autoridades no pueden brindar la seguridad que necesitamos para poder vivir tranquilos, sin estrés, y los comerciantes puedan volver a su negocio en paz, sin el pendiente de que de un momento a otro les lleguen a cobrar la cuota, a incendiar su negocio, ser secuestrado o morir asesinado si no paga?

Los dispositivos de seguridad en Acapulco no han sido impedimento para que los delincuentes operen y asesinen con toda tranquilidad e impunidad, situación que ha generado el cierre de diversos negocios debido a la extorsión de bandas criminales. Aunque las autoridades nieguen lo contrario. Basta con recorrer la zona comercial del centro de la ciudad y de la Costera para comprobar cuántos locales se encuentran cerrados y con letreros de Se renta.

Las autoridades integradas en el Grupo de Coordinación Guerrero se vanaglorian que en 2017, en Guerrero hubo 7 homicidios menos que en 2016. Gran triunfo de la seguridad que nos dicen brindar. Estrategias van y estrategias vienen y todo sigue igual o peor para la población guerrerense, y de Acapulco en particular. No falta día que no se reporte algún hecho de sangre, pero las autoridades todo delito se lo achaca al crimen organizado para no investigar, y criminaliza a las víctimas sin indagar si efectivamente tenían nexos con los malos. Es Acapulco uno de los municipios más afectados por la creciente inseguridad, uno de los destinos turísticos por excelencia del país.

Hay, efectivamente, fallecidos o heridos que quedan en el fuego cruzado porque casualmente iban pasando por el lugar equivocado, pero llegan las autoridades y de inmediato los ligan al crimen organizado, señalando que llevaban droga o armas. Pero sabiendo cómo se comportan las autoridades, siempre se duda de las declaraciones oficiales. Basta recordar la eterna declaración: Se investigará hasta las últimas consecuencias, caiga quien caiga.

Conocemos casos de conductores que son detenidos para una revisión vehicular, y si no se pone uno alerta, principalmente si se trae un vehículo de lujo o de modelo reciente, le siembran armas o droga para tener pretextos de confiscar el vehículo para investigarlo, según.

Esto no es reciente. Es historia vieja, pero se actualiza constantemente. A poco más de dos años de que Héctor Astudillo Flores asumiera el cargo como gobernador del estado, la violencia y la inseguridad han tenido un marcado aumento. Pese a la estrategia de seguridad del presidente Enrique Peña Nieto, a cargo de las fuerzas federales, Guerrero se ha convertido en una de las entidades más inseguras, situación que en 2016 la colocó como las más violenta del país al registrar 2 mil 844 homicidios.

Acapulco, Chilpancingo, Iguala, Coyuca de Benítez y Chilapa fueron seleccionados el 3 de septiembre de 2015 por las autoridades por ser los municipios con mayor incidencia delictiva del estado. La estrategia, anunciada por el presidente Enrique Peña Nieto, tenía como objetivo atender a los 50 municipios más violentos del país, con la finalidad de reducir el repunte de delitos de alto impacto que en 2015 alcanzaron cifras alarmantes.

Pese al inicio de los operativos de seguridad, el número de homicidios en el estado no sufrió ningún descenso en las cifras y en septiembre y octubre de 2015, los dos primeros meses de la estrategia de seguridad, el número de muertos reportados en la entidad fue de 454. Tras los nulos resultados, el 28 de octubre de 2015, día en que Astillo Flores asumía la gubernatura de Guerrero, el gobierno federal redefinió la estrategia de seguridad, el cuarto en nueve años, y estaría a cargo de la Comisión Nacional de Seguridad, la Secretaría de Marina, la Procuraduría General de la República y autoridades locales. De manera inmediata se desplegaron en la entidad elementos de todas las instituciones federales de seguridad.

El plan, que tenía como objetivo prioritario el municipio de Acapulco, se puso en marcha una unidad especializada de combate al secuestro, también se anunció la construcción de una carretera que conecte a Costa Grande con la zona de Tierra Caliente, esto con la finalidad de ampliar las vías de comunicación y para permitir a las fuerzas armadas llegar en un menor tiempo a los lugares en donde se les requiera.

Tan sólo en el primer semestre de 2017, se tenía un registro de mil 141 personas asesinadas en el puerto de Acapulco, 64 casos más de los ocurridos en el mismo periodo de 2016. Las víctimas, en su mayoría, fueron ejecutadas a balazos.

De acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en 2016 Guerrero se convirtió en el estado más violento de todo el país al registrar 2 mil 844 homicidios.

Por lo pronto hay que encomendarse a algún santo para que lo proteja y pueda uno salir y regresar a casa sin problemas, todos los días. No hay de otra. n