Lo absurdo

Escrito por  Javier Soriano Guerrero Dic 24, 2017

Estos días invitan a la reflexión, a desearle lo mejor a todo mundo, a querer abrazar a familiares y amigos. Esta época está considerada la mejor del año. Son días de fiesta, pues.

Pero nunca falta el pelo en la sopa que nos eche a perder los planes alegres que ya teníamos contemplados desde hace tiempo.

Lo que preocupa actualmente a los mexicanos, principalmente a las organizaciones sociales y los activistas que defienden los derechos de las personas, de los animales, de la ecología, de las riquezas del país, es la nueva Ley de Seguridad Interior (LSI), que el gobierno federal ha promulgado a pesar de las peticiones de organismos nacionales e internacionales para su no aprobación.

Pero parece que tenemos un gobierno de oídos sordos, que no escucha las voces de advertencia e inconformidad de la población, que teme que esta ley sea para reprimir más al pueblo de lo que ya se padece; de que sea un preparativo para acallar las voces que piensan que en las elecciones de 2018 se trama un fraude para que siga gobernando el grupo de élite que se ha perpetuado en el poder, heredando los puestos a sus hijos y parientes, para seguir viviendo del presupuesto.

Pero, ¿por qué tanto temor de esta Ley de Seguridad Interior? Trataremos de aclarar un poco estos temores.

En su artículo 4º, Fracción X, dice: Uso legítimo de la fuerza: La utilización racional y proporcional de técnicas, tácticas, métodos, armamento y protocolos que realiza el personal de las Fuerzas Federales y, en su caso, las Fuerzas Armadas, para controlar, repeler o neutralizar actos de resistencia, según sus características y modos de ejecución.

Veamos qué es la utilización racional y proporcional de técnicas, tácticas, métodos, armamento y protocolos. Si actualmente, sin necesidad de esta ley, ya sabemos cómo se comportan las fuerzas armadas con el pueblo, recuérdense los hechos del 68, El Charco, Tlataya y otros que, seguramente, ocurrieron, pero desconocemos.

La utilización racional y proporcional de armamento. ¿Qué es esto? Si el Ejército cuando va contra el pueblo va con todo lo que tiene, pero cuando le toca enfrentarse al crimen organizado mejor ve para otro lado.

Ahora veamos el artículo 7. Los actos realizados por las autoridades con motivo de la aplicación de esta Ley deberán respetar, proteger y garantizar en todo momento y sin excepción, los derechos humanos y sus garantías, de conformidad con lo dispuesto por la Constitución, los tratados internacionales y los protocolos emitidos por las autoridades correspondientes.

Ajá, igual que ahora. Incluso la ONU advirtió al gobierno mexicano que le aplicará sanciones en caso de ser aprobada, porque esta ley va en contra de los derechos humanos.

El artículo 8. Las movilizaciones de protesta social o las que tengan un motivo político-electoral que se realicen de conformidad con la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, bajo ninguna circunstancia serán consideradas como Amenazas a la Seguridad Interior, ni podrán ser materia de Declaratoria de Protección a la Seguridad Interior.

¿Será cierta tanta belleza? ¿Dejarán que el pueblo se manifieste en caso de que considere que hubo fraude en las elecciones de 2018? Ojalá no haya oportunidad de comprobar algún fraude o alguna inconformidad electoral, para ver si es cierto lo que dice este artículo.

El Ejecutivo federal promulgó la ley esperando que la Suprema Corte de Justicia de la Nación declare sobre la constitucionalidad o inconstitucionalidad de la legislación, pero sabiendo cómo se maneja el Poder Judicial, es fácil adivinar cuál será su declaratoria.

Esto es a grosso modo lo poco que puedo opinar sobre esta ley, pues es necesario hacer un análisis más meticuloso para poder ampliar nuestra opinión.

Mientras esto sucede, veamos lo que dicen las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) sobre los homicidios dolosos registrados durante los primeros once meses del año.

Aún sin terminar, el 2017 ya es el año más violento de la historia reciente de México con un total de 23 mil 101 homicidios dolosos durante los primeros once meses del año, lo que lo convierte en el año más violento en dos décadas, superando al año 2011 que tenía el récord con 22 mil 409 carpetas por este delito. El mayor número de asesinatos se dieron en Guerrero, seguido de cerca por el estado de México y Baja California. Guerrero, otra vez en la punta del índice nacional del crimen.

La Secretaría de Gobernación informó que el país cuenta con sólo 120 mil agentes policiacos en los estados, pero se necesitarían el doble para alcanzar el estándar mínimo de 1.8 policías por cada mil habitantes, o sean 235 mil 944 agentes.

Mejor vámonos a disfrutar de las fiestas, y aprovecho para desearle a los lectores de La Jornada Guerrero, junto con sus familias, lo mejor de la vida, que disfruten sanamente la Nochebuena y la Navidad, con los mejores deseos de que nos sigamos leyendo la próxima semana con mejor ánimo. Suerte a todos. n