Corridos y narcocorridos

Escrito por  Raúl Sendic García Estrada Dic 08, 2017

El corrido es parte de la música popular mexicana, que tuvo su primer auge en el periodo de la revolución, por más de un siglo esas canciones han relatado hechos históricos y acciones de individuos destacando con un vehículo efectivo de comunicación que se nutre de la historia oral de los pueblos, que es parte del legado cultural y de la identidad nacional, parte del folklor y de lo popular.

El corrido es aceptado por amplios sectores de la población, con su surgimiento; el narcocorrido también ha pasado a formar parte de la música popular, gran cantidad de estos son hechos por encargo, para enaltecer y festejar aventuras, hay quien dice que el narcocorrido tiene campo fértil, como música contestataria al estado, que también se ubica en el imaginario popular al ser contratado con la realidad, que es parte de la manipulación cultural, la falta de educación, la ausencia de valores.

Hay quien señala que no tiene ningún valor creativo, que sólo son prácticas enaltecidas en canciones, que hacen apología del crimen y la violencia. La realidad es que el narcocorrido ya es parte de la música popular, integrado al folklor mexicano, que pasó de hacer crónicas de las gestas heroicas, hechos históricos y que se ha llevado a la apología del crimen, del dinero fácil y el estar fuera de la ley.

El antropólogo Juan Carlos Ramírez Pimienta señala que tiene mucho que ver con la economía “mientras que el estado de bienestar de las personas es mayor, a través de los narcocorridos decrece, pero si el gobierno no ofrece salud, vivienda, servicios públicos y si otra persona si lo hace, la pleitesía se rinde a esa persona, así sea alguien que trabaja al margen de la ley”.

Los narcocorridos han rebasado el límite de lo nacional, los grandes grupos y agrupaciones que tocan este tema se presentan ante miles de personas en México, pero también en Los Ángeles, en Texas y en las principales ciudades de Colombia y de varios paises del Cono Sur.

Los grandes exponentes del narcocorridos han sido Los Tigres del Norte, Los Tucanes de Tijuana, K-Paz de la Sierra, Los Originales de San Juan, Los Huracanes del Norte y en la nueva ola, El Comander, Valentín Elizalde, El Shaka. Algunos exponentes de esta música han sido asesinados, pero el narcocorrido no se detiene.

En el fondo el narcocorrido puede ser resultado de la falta de oportunidades económicas, de la crisis educativa, pero también de su ritmo pegajoso, de las composiciones de músicos autodidactas, de la misma realidad, la música no se puede sustraer del proceso de sustitución del corrido tradicional e incluso de una sociedad consumista.

El fenómeno de la narcocultura, o también llamada subcultura y hay quien lo define una contracultura explota los patrones de comportamiento de quienes se dedican a esa actividad y participa en un proceso de sustitución o adaptación de valores aplicados al narcotráfico, que habla de la honradez del narcotraficante, de la lealtad y del valor, que participa en un proceso de culto a las armas y de la violencia y que por momentos hace alarde del desprecio a la vida.

La narcocultura y el narcocorrido son una realidad, son parte de una cohesión, de una adaptación de los valores, de modo de vida y de comportamiento y que han llegado a tener el papel de gobierno donde el estado se encuentra ausente, realizan por igual actos de beneficencia o de caridad, construyen escuelas, calles, capillas, consultorios; al parecer parte de esta corriente municipal es el desafío que hace al estado y a su aparato de poder, a la policía, al Ejército, dándose incluso un status económico y social superior.

La realidad y la narcocultura han adaptado nuevos conceptos, narco economía, narco dinero, narco política, narco estado, narco policía, levantones, dar piso, llegando a un proceso de hecho de una institucionalización de la narco cultura.

El grupo pionero de narcocorrido, ha sido desde su origen el grupo Los Tigres del Norte, de esta agrupación que surgiera en Rosa Morada, municipio de Mocorito, Sinaloa, a finales  de la década de 1970, y en 1968 fue fundada formalmente en la ciudad de San José, California. Su estilo basado en la música regional del Norte de México, sus canciones van desde el género romántico, la balada norteña al narcocorrido, utilizando instrumentos como el bajo eléctrico o contrabajo, el acordeón, el bajo sexto y la batería. Sus éxitos en sus inicios fueron La Banda del Carro Rojo y Camelia La Tejana, destacan el narcocorrido muerte anunciada que dedican al jefe del narcotráfico en Colombia Pablo Escobar, el corrido Jefe de Jefes, en donde se glorifica la personalidad de Miguel Ángel Félix Gallardo, llegando a popularizar en tiempos recientes La Reyna del Sur, basada en la novela literaria de Arturo Pérez-Reverte. n