Desdeñan mexicanos el valor de huipiles de Xochistlahuaca: Juana Solís - La Jornada Guerrero
Usted está aquí: sábado 10 de abril de 2010 Cultura Desdeñan mexicanos el valor de huipiles de Xochistlahuaca: Juana Solís

Sin regatear, los extrajeros pagan el precio de estas prendas, que llegan a elaborarse hasta en tres meses y medio, afirma la artesana

Desdeñan mexicanos el valor de huipiles de Xochistlahuaca: Juana Solís

RODOLFO VALADEZ (Corresponsal)

Tecpan, 9 de abril. “Cuando los extranjeros ven nuestros productos de inmediato compran cinco y hasta diez de ellos, pero cuando un mexicano los conoce, duda en adquirirlos porque dicen que es ropa de indios”, lamentó Juana Solís Quintana, una de las pocas hacedoras de huipiles, originaria de Xochistlahuaca, quien sale de su tierra a vender esta prenda en las diferentes ferias que se organizan en el estado.

La mujer de 65 años, es parte de los artesanos que exponen sus creaciones en la Expo Feria de Tecpan, y aseguró que la venta de estos productos es baja.

En el improvisado local doña Juana tiene colgados huipiles, camisas de manta y rebozos hechos a mano por artesanas de ese municipio conocido ampliamente por la producción del huipil de telar, prenda tradicional de esa zona de la Costa Chica, la cual no se creó ahí, sino en la comunidad de Guadalupe Victoria, cerca de la cabecera municipal.

“Muchos piensan que porque en Xochistlahuaca se vende este vestido es ahí donde nació, pero están equivocados, ya que se comenzó a hacerse en Guadalupe Victoria a principios del siglo pasado, pero las productoras prefirieron irse a la cabecera y elaborarlo en ese lugar”, afirmó.

La técnica de elaboración es todo un arte, aseguró doña Juana. Primero se hacen los hilos de forma detallada, uno por uno se van metiendo al telar para que otras manos fabriquen las telas y finalmente se le agregan los bordados que deben ser a mano, hasta doce personas intervienen en la fabricación de un huipil que se lleva hasta tres meses y medio en hacerse cada uno trabajando se seis a seis.

Los precios varían de acuerdo con el modelo y la técnica utilizada en cada prenda, detalló la artesana, “hay vestidos que llegan a costar hasta 12 mil pesos. Hay más económicos, de mil o 2 mil pesos. Y también están las blusas de telar de cintura que cuestan entre 5 mil y 500 pesos,”, agregó.

Sin embargo, a pesar de la calidad de las prendas, su venta no es tan exitosa como ellas quisieran fuera del territorio de Xochistlahuaca.

“La gente no valora nuestro trabajo y eso nos obliga a tener que rebajar los precios, es decir, si una blusa de telar la damos normalmente en mil pesos, en otras partes la rebajamos hasta en 600 o 700 para que pueda salir”, puntualiza la comerciante.

Lo que no sucede con el comprador que viene de Estados Unidos o Europa, “ellos compran a como les digamos porque saben el esfuerzo que se emplea en la elaboración de cada prenda, en contraste con el comprador nacional, que en muchas ocasiones dice que no le gustan nuestra ropa típica”.

 
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