Bloqueo de la Tlapa-Marquelia hasta que regresen $1 millón robado: Alacatlatzala - La Jornada Guerrero
Usted está aquí: sábado 28 de noviembre de 2009 Regiones Bloqueo de la Tlapa-Marquelia hasta que regresen $1 millón robado: Alacatlatzala

Bloqueo de la Tlapa-Marquelia hasta que regresen $1 millón robado: Alacatlatzala

JESÚS RODRÍGUEZ (Corresponsal)

Indígenas en el bloqueo
Indígenas en el bloqueo Foto: FOTO JESÚS RODRÍGUEZ

Alacatlatzala, Gro. 27 de noviembre. Para llegar a la comisaría de Alacatlatzala, un pueblo ubicado a orilla de la carretera Tlapa-Marquelia, hay que hacerlo caminando, a lo largo de unos 200 metros. Tiene que ser así desde este viernes, a las 7:00 de la mañana, debido a que los lugareños, unos 100, instalaron un bloqueo justo frente a la comunidad.

Días antes, desde el martes, ya se habían instalado en la carretera, pero a la altura del entronque del camino que comunica con la cabecera, Malinaltepec. Desde el martes han venido haciéndolo unas horas durante el día (cada 60 minutos ceden el paso durante 20 a los vehículos) y luego se retiran en definitiva por la noche.

Los lugareños dicen que no es por rebeldía, sino que es la acción que han determinado para protestar por la irrupción y tropelías que cometieron los agentes de la policía preventiva del estado el martes como a las dos de la tarde, cuando allanaron la casa del comisario, Emilio Cano Castañeda

“Nosotros somos gente pacífica, no somos indígenas revoltosos, pero cuando se trata de defender nuestros derechos, también sabemos cómo hacerlo”, dice a tono alzado uno de los principales del pueblo.

En el tramo donde han instalado piedras, unos troncos y una camioneta “propiedad del pueblo”, cien vecinos están concentrados desde las 7:00 de la mañana. Colocaron una manta atada con lazos en la que exigen al gobernador, Zeferino Torreblanca Galindo, reparación inmediata de los daños causados por los policías. “No queremos otra cosa más”, precisa un lugareño. A su espalda, se lee la manta que también precisa que Alacatlatzala, es “territorio comunitario”, es decir, que se rige bajo el sistema de justicia y seguridad indígena de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC), organización mejor conocida como la Policía Comunitaria.

Desde el día del incidente, ninguna autoridad del gobierno del estado ha acudido a investigar lo que ocurrió.

Ningún funcionario del gobierno ha venido a constatar que el vehículo en la que viajaban los agentes, está en las mismas circunstancias en las que la abandonaron los agentes cuando chocaron con un cerro, en el momento en que huían; pero ahora está resguardada frente a la comisaría.

Tampoco han constatado que en la choza del comisario, fue evidente que forzaron la puerta, que hay una bala de alto calibre en el suelo (de una de las armas de los policías), que la ropa y enseres están regados por el piso, que la camioneta que quisieron decomisar al comisario está estrellada, y mucho menos se ha investigado dónde puede estar el dinero que, sostiene prácticamente todos en el pueblo, se robaron.

Sentados en el patio principal de Alacatlatzala, los principales y autoridades comunitarias ofrecen sus opiniones a La Jornada Guerrero sobre lo que les ha ocurrido en estos días, a condición de que no se revelen sus nombres, pues temen que la respuesta del gobierno al bloqueo sean órdenes de arresto en lugar de una negociación inmediata “con carácter resolutivo”.

De entrada, sostienen que el millón de pesos sí estaba en dos bolsas de plástico y explican a detalle cuál es su origen: en 2006, tras años de negociaciones con la Secretaría de la Reforma Agraria (SRA) y Coatzoquitengo, el pueblo vecino, aceptaron poner fin al añejo conflicto por tierras bajo el acuerdo de que la dependencia les otorgaría un millón de pesos, 700 mil más para una obra, y otro millón de pesos para dos proyectos productivos.

El primer millón de pesos lo recibieron ese mismo año y se distribuyó entre las delegaciones que conforman a Alacatlatzala, una de las localidades más pobladas a nivel municipal. Los 700 mil se invirtieron en la segunda planta de la comisaría de bienes comunales, aún inconclusa; mientras que el otro millón, que recibieron hasta 2008, aún no lo ejercen porque el pueblo no ha determinado si invertirlo en cría de ganado es lo más conveniente. Ese es el dinero que guardaba el comisario en su choza.

La reunión de ayer en Tlapa, en la que fueron atendidos por una comisión de funcionarios, dicen que no resultó en ningún acuerdo, pues no es alternativa reponer el dinero mediante proyectos productivos inciertos, además de que dudan de su palabra. Por eso, advierten que si el lunes no obtienen una nueva propuesta de las autoridades, endurecerán sus protestas.

Los policías apuntaron con su rifle

Como a las 10:00 de la mañana, la esposa del comisario, (que solicitó no publicar su nombre), acudió a la agencia del Ministerio Público ubicada en Malinaltepec, a poner la denuncia contra los cinco policías por los cargos de robo, allanamiento de morada y lo que resulte. Fue asistida por abogados del Centro de Derechos Humanos Tlachinollan.

En la denuncia (de la cual el reportero posee una copia), la indígena aporta nuevos elementos para acreditar que los policías se excedieron en sus funciones. Ella narra que la hermana del comisario, su cuñada, fue quien se dio cuenta de la presencias de cinco agentes en la casa, cuando los observó desde lejos.

Enseguida observó que estaban abriendo la puerta de la casa con un fierro, golpeándola fuertemente por lo que les dijo que no se encontraban los dueños de la casa, pero uno de los elementos de la policía le apuntó con su rifle, e inmediatamente se dio cuenta de que los elementos de la Policía Estatal se encontraban en estado de ebriedad, tuvo miedo y se fue corriendo a avisarme”.

En total, todo lo robado, asciende a un millón 133 mil pesos, entre el dinero de los proyectos, dinero del comisario, el recursos de la tienda Conasupo y los ahorros para la fiesta patronal de Alacatlatzala. Los implicados son los agentes Francisco Casarrubias Niño, Jerónimo Vargas Dieguez, Alvarado Zaragoza Martínez, Jorge Chilapa Bravo y Antonio García Mosso, a quienes señalan “por así haberlo mencionado el subsecretario de Seguridad Pública”, en la reunión de ayer en Tlapa.

En la denuncia la indígena revela que hubo testigos que observaron que cuando los agentes chocaron la patrulla en un cerro, la abandonaron y corrieron al monte, dejando chalecos antibalas, credenciales y documentos, excepto las dos bolsas negras donde iba el dinero, una escopeta que también agarraron de la choza, y “otras cosas”.

Por la tarde, el Centro Tlachinollan reveló al reportero que recibieron informes de la Secretaría de Seguridad Pública de que una patrulla fue retenida en Alacatlatzala. Más tarde confirmaron que el automóvil iba a los pueblos acompañando a empleados del gobierno que distribuye dinero del programa Oportunidades. La patrulla y los agentes sólo estuvieron en la localidad unos minutos y después se retiraron.

“Lo que urge es atender de inmediato este planteamiento, que se dé una respuesta clara, que se atienda a la población, porque todo esto es producto de la mala actuación de los policías, está claro que violaron los derechos de los habitantes, eso está muy claro”, indicó el director de la organización, Abel Barrera Hernández.

 
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