Bloquean la carretera hacia Tlapa por las tropelías cometidas por los policías
Irrumpe la Estatal en Alacatlatzala; roban un millón de pesos, denuncian
Una camioneta hurtada, el pretexto; el dinero era un pago de la SRA por conflicto agrario
Alacatlatzala, 25 de noviembre. A las 4 de la tarde, los na savi de Alacatlatzala bloquearon la carretera Tlapa-Marquelia. Una movilización espontánea, no prevista, pero que los indígenas determinaron realizar en respuesta a lo que ocurrió en su pueblo 26 horas antes: excesos cometidos por agentes de la Policía del Estado.
El martes como a las 2 de la tarde, cinco agentes llegaron a la comunidad y fueron hasta una pequeña casa de adobe instalada en lo alto de una loma. La encontraron vacía; afuera estaba estacionada una camioneta gris en mal estado, desgastada por el paso del tiempo. Iban en busca del comisario, Emilio Cano Castañeda, pero al no encontrarlo, allanaron la choza, hurgaron entre camas y muebles apretujados, tiraron al piso de tierra ropas y enseres y salieron con dos bolsas de plástico de color negro, donde el comisario escondía el dinero que los lugareños pusieron bajo su resguardo.
Era la contraprestación económica que les ofreció la Secretaría de la Reforma Agraria (SRA) hace unos meses, cuando acordaron con el pueblo vecino, Coatzoquitengo, poner fin a un añejo conflicto agrario por más de 500 hectáreas. En total, más de un millón de pesos. Los policías también se llevaron la camioneta desgastada porque supuestamente fue reportada como robada, aunque los vecinos cuentan que Cano la posee desde hace 8 años.
Cuando los indígenas se dieron cuenta de lo que pasó, los policías apenas iban saliendo de la comunidad a bordo de la patrulla 059 y de la camioneta decomisada. Entonces los lugareños comenzaron a perseguirlos. Los vehículos aceleraron. A punto estuvieron de atropellar a Soledad Castañeda, una niña de 11 años, que de un brinco esquivó la embestida y rodó por el suelo, fracturándose el brazo derecho. No corrieron la misma suerte una gallina y un guajolote, que murieron del impacto. El agente que conducía la camioneta del comisario perdió el control y se estrelló con un poste de luz. El agente que manejaba la patrulla regresó por él y huyeron. Por la velocidad que impusieron a la camioneta, derrapó unos metros adelante y cayó en un pequeño barranco. Entonces los policías salieron de la patrulla y se dispersaron por el monte.
Este miércoles, reunidos en la comisaría de Alacatlatzala, los lugareños ofrecieron esta versión de los hechos ante abogados de las organizaciones Tlachinollan y el Monitor Civil de los Cuerpos de Seguridad de La Montaña, ante autoridades del ayuntamiento y consejeros de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC).
Se manifestaron inconformes por los excesos que cometen los agentes de seguridad del gobierno, y reprocharon que al cabo de más de 20 horas ninguna autoridad del estado acudiera a investigar lo que ocurrió en la comunidad, donde mantienen intacta la casa allanada, y la destartalada camioneta del comisario sigue frente al poste de luz derribado.
El na savi Melitón Anzurez Sabino contó que en junio, cuando circulaba por Tlapa en su camioneta, agentes de la Policía del Estado lo detuvieron, le pidieron su licencia de conducir y los documentos originales que lo acreditan como dueño del vehículo, pero como de éstos sólo llevaba copias, le exigieron seis mil pesos a cambio de dejarlo ir.
“Antes los judiciales entraban, pedían dinero, y ahora son los policías los que andan robando, si no, entonces ¿por qué corrieron con el dinero?, si no tuvieran nada no hubieran corrido. Ya basta de tantos abusos”.
Como Alacatlatzala es territorio “comunitario”, es decir, inscrito en el sistema de justicia de la Policía Comunitaria, los lugareños determinaron que el caso será turnado ante sus autoridades indígenas, para que ahí sean juzgados los agentes, además de que interpondrán una queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
En tanto, el bloqueo a la carrretera se determinó para presionar a las autoridades del gobierno estatal para que acepten acudir a Alacatlatzala y sostener una mesa de negociación, en la cual solicitarán la devolución del dinero y que reparen los daños.
Por la tarde, en el Hospital General de Tlapa, la niña Soledad Castañeda recibió el siguiente diagnóstico tras practicarle una radiografía: brazo derecho quebrado. Los padres de Soledad también exigen que los gastos médicos sean absorbidos por los policías.
A las 7 de la noche el bloqueo de indígenas continuaba a la altura del crucero que conduce a la cabecera de Malinaltepec, aunque cedían el paso a los carros cada 20 minutos.
Por su parte, los integrantes de la CRAC y la Policía Comunitaria también denunciaron la irrupción en la casa del también coordinador regional Emilio Cano Castañeda.
También dan cuenta del accidente de la camioneta, y afirman que los tripulantes del vehículo decomisado, luego de chocar, fueron recogidos por la patrulla 059 y placas HB00245, “pasaron a recogerlos y de nueva cuenta huyeron como unos viles maleantes, sin embargo, nuevamente perdieron el control del vehículo, estrellándose contra la guarnición de la carretera y contra el bordo de un cerro”.
Hasta las 8 de la noche del martes, ningún jefe policiaco se había presentado al lugar de los hechos para asumir la responsabilidad, indicaron.
Exigieron al gobierno del estado que se haga cargo de los daños, el robo y el allanamiento de la morada de Cano Castañeda y responsabilizaron de las agresiones que últimamente ha recibido la organización.