Navegando mediante las estrellas - La Jornada Guerrero
Usted está aquí: martes 17 de marzo de 2009 Opinión Navegando mediante las estrellas

JOSÉ RAMÓN BALANZAR*

Navegando mediante las estrellas

Como muchos sabrán, 2009 ha sido declarado el Año Internacional de la Astronomía. Esta ciencia encargada del estudio y evolución de los cuerpos celestes es considerada como una de las más antiguas, y muy posiblemente su utilidad más antigua sea el de navegar usando las estrellas. Esta actividad u oficio data de tiempos prehistóricos entre los humanos y es practicado incluso por algunos animales.

Algunas tribus primitivas lograron hazañas de orientación asombrosas usando sólo el cielo como guía. Actualmente este presentimiento se conserva en algunas sociedades primitivas y en aquellas cuyo sustento depende del tiempo o de las condiciones meteorológicas.

Lo primero que el hombre aprendió sobre el tiempo fue que éste se presentaba en ciclos, igualmente representados por las estaciones. Había también ciclos celestes como las fases de la luna y las posiciones de los planetas y las estrellas en varias constelaciones. Se creyó que estos acontecimientos celestes tenían influencia sobre los acontecimientos en la Tierra, tales como el comportamiento del ser humano según las posiciones de los astros.

Los primitivos conocimientos sobre el tiempo y el clima los formaban la experiencia colectiva de incontables generaciones de cazadores, granjeros y marineros. Los marineros tienen la vida y supervivencia muy dependiente del tiempo y del clima. Cuando los marineros salen a la mar, más allá de cualquier avance tecnológico de la actualidad, saben que la observación es la mayor fortaleza para sobrevivir.

Hoy en día vivimos en un mundo con toda clase de artefactos electrónicos, que pueden decirnos con bastante precisión la posición del objeto de nuestro interés. La astronomía desde su más primitivo conocimiento ha sido una ciencia aliada para la navegación. El conocimiento básico del trinomio sol-tierra-luna es referente obligado para hacer caminos en la mar.

El sol y la luna producen una atracción gravitacional sobre la Tierra que es la responsable de abultamientos por mareas sobre tierra, mar y aire. La luna es como un pequeño planeta con diámetro de poco más de un cuarto del diámetro de la Tierra. Es por ello, que puede suponerse entre la Tierra y la Luna como un sistema de doble planeta, en el que la Tierra tiene diez veces más masa. La Luna ejerce enormes fuerzas de marea sobre la Tierra, suficientes no sólo para elevar el nivel del mar en varias decenas de metros, sino también para deformar la corteza terrestre algunos centímetros y expandir la atmósfera en centenares de metros.

En el mundo moderno actual, las aeronaves privadas y comerciales dependen de un complejo sistema de radio satélite, inercial u otros sistemas de navegación. Pero si fallasen alguno o todos estos sistemas, el cielo estrellado puede servir como último recurso.

El uso de las estrellas en la navegación continuará siendo un valioso activo durante muchos años. A pesar de todas las ayudas científicas que se han desarrollado para hacer la navegación a través de ciencia robótica, las antiguas estrellas seguirán siendo un deber para el navegante o piloto. Es más, la navegación celeste aún es una parte importante del entrenamiento formal de pilotos y marineros, el piloto de una aeronave también puede observar las estrellas en caso de emergencia, y a menudo con una ventaja sobre los marineros, estar por encima de cualquier nube que dificulte la observación de los astros.

El almanaque náutico y aéreo describe las posiciones y movimientos de los cuerpos celestes con el propósito de permitir a los navegantes usar la navegación celeste para determinar la posición de su barco o avión, incluyendo el sol, la luna y los planetas. El trabajo de un navegante consiste, fundamentalmente, en llevar una embarcación de un lugar a otro con seguridad para las personas y las mercancías que transporta. Sin duda, que en el mar, los caminos se hacen por las estrellas.

*El autor es físico egresado de la Facultad de Ciencias de la UNAM y miembro del Consejo Editorial de la Sociedad Mexicana de Física y Asesor del Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Guerrero.

joseramon@correo.unam.mx

 
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