El blog como herramienta para la enseñanza del periodismo escrito
El blog o las bitácoras electrónicas no son a-contecimientos nuevos o de reciente creación en el mundo omnipresente de la web. Desde hace 8 años lograron transformar la forma de hacer periodismo con la participación directa de la sociedad que hizo uso de ellos para expresar abier-tamente y sin censura lo que acontecía en el mundo.
Pero los blogs han demostrado en los últimos años su eficacia para la enseñanza de diversas asignaturas académicas y, en el caso que nos ocupa, se proponen como herramientas efectivas para la enseñanza del periodismo escrito, dado que los profesores de esta materia se enfrentan al constante reto de impartir clase a estudiantes que por alguna razón son apáticos o indiferentes hacia sus capacidades como críticos de su realidad y de su entorno cotidiano, sin hacer uso de las grandes posibilidades que les brinda el lenguaje escrito.
¿Cómo lograr entonces que los alumnos de las carreras de Comunicación se interesen con mayor entusiasmo y dedicación a la transmisión y contacto con la información a través del periodismo escrito? Las bitácoras o weblogs así como el el uso de podcasts, y el popularísimo Youtube, son herramientas con las que pueden narrar acontecimientos que tienen lugar en sus comunidades, en sus colonias y en sus entornos inmediatos y opinar al respecto de los mismos.
El diseño de un weblog o blog, no requiere de conocimientos muy avanzados. Se puede elegir de entre los diferentes servidores o buscadores que ofrecen este servicio, tales como Blogger, Blogia o Wordpress. Las características de estas herramientas permiten que el alumno se involucre desde sus primeros años de preparación profesional en las prácticas comúnes del periodismo escrito que ejercerá al salir de la universidad.
El alumno podría comenzar con narraciones personales, hechos trascendentes en su vida cotidiana. Un hecho familiar de relevancia que pueda describir en su blog. No se trata de abordar situaciones de carácter psicológico o íntimo sino de narrar el hecho cotidiano como un hecho periodístico, remarcando las clásicas preguntas de la nota periodística: el cómo, qué, cuándo, dónde y por qué.
Con ello, poco a poco se logra que el futuro reportero narre luego pequeños hechos o acontecimientos que tienen lugar en su colonia, en su barrio, en las calles donde transita regularmente. Seguramente encontrará cosas en ese entorno inmediato que le gustaría cambiar o con las que no está de acuerdo. Los temas pueden surgir de los acontecimientos que observa en su calle, en su edificio, en el parquecito de su colonia, lo que escucha en las misceláneas y en los comercios establecidos donde acude a comprar o conseguir productos o servicios, y todos los temas en los que los colonos se vean afectados o involucrados.
Finalmente, el reportero en potencia será capaz de dar seguimiento a un hecho que llame su atención particular en algún periódico de su localidad, lo cual comenzará con la revisión hemerográfica previa del fenómeno y la redacción de breves antecedentes para contextualizar la nota periodística. Con todo esto, el reportero egresado sabrá desarrollar en el futuro un periodismo de calidad, con capacidad para plasmar una visión crítica de lo que sucede en su entorno a través de la palabra escrita. n