Solicita la UAG $13 millones para cumplir sus compromisos de fin de año
Autoriza CU al rector tomar del plan emergente para aguinaldos
Es desvío de recursos; es volver a viejas prácticas; es legalizar lo ilegal, las reacciones
CHILPANCINGO, 11 DE DICIEMBRE. El Consejo Universitario (CU) autorizó a la administración central de la UAG “tomar prestados” 13 millones de pesos de los 115 millones que están en el plan emergente de la institución, para que se puedan pagar los sueldos y aguinaldos de unos 5 mil 691 trabajadores.
“No es más que un desvío de recursos”, acusaron consejeros como Jorge Peto Calderón y Gregorio Fitz, situación que fue reconocida por el ex candidato a la rectoría Alberto Salgado, quien consideró; “si bien se trata de cubrir una prestación social, no podemos dejar de tomar en cuenta que es un desvío”.
Hubo otros consejeros que señalaron que la propuesta llevada al CU por el rector Arturo Contreras Gómez implica retomar “viejas prácticas”, sólo que hasta hace algunos años se hacían “en lo oscurito”, mientras que ahora se plantean de manera directa ante el máximo órgano de gobierno de la UAG.
“Es como pretender legalizar lo ilegal”, dijo un consejero de nombre Fulgencio, a quien no se pudo acceder por el espacio en el que estaba, en el centro del auditorio, el cual se llenó.
“Se trata de un préstamo, así se va a manejar en términos contables, y el recurso se va a devolver a la cuenta del plan emergente cuando sea posible”, atajó el rector.
Para poder cubrir el aguinaldo de los trabajadores, más dos bonos compensatorios –el primero, de 15 días, y el segundo, de diez–, la UAG necesitaba de un recurso adicional de 28 millones de pesos; el gobierno estatal ya había entregado 15 millones, pero la duda que se tenía era de donde se obtendrían los 13 millones que faltaban.
Durante la sesión, el rector dio a conocer un informe financiero de la institución.
Dijo que este mes la Universidad cumplirá con varios pendientes: el pago de un bono de 15 días de salario para los 5 mil 700 trabajadores, otro bono de diez días, aguinaldo de tres quincenas, las dos quincenas del mes y, entre otras cosas, adeudos a proveedores por 7 millones de pesos.
El total del recurso que se necesitaba era de 332 millones.
Luego, comentó que derivado del adeudo de 63 millones de pesos con el ISSSTE, el gobierno intervino con un fideicomiso integrado con la UAG y el Colegio de Bachilleres, por lo que absorbió el embargo, pero sin eximir de la deuda a la máxima casa de estudios.
Prueba de eso es que el gobierno del estado ya retuvo a la institución participaciones federales por 31.5 millones de pesos, lo que representa 50 por ciento del embargo aplicado por el ISSSTE.
Contreras Gómez comentó que recurrió al gobierno estatal para solicitar apoyo financiero, que en lo que ha transcurrido del año ha entregado recursos para la UAG que superan al presupuesto destinado en 2007 por más de cien millones.
Además, dijo que de 28 millones que faltaban para completar el monto que representan los salarios, aguinaldo y prestaciones para los trabajadores, la administración estatal aceptó apoyar con 15 millones.
Y fue de esta última partida que el rector Contreras solicitó que se tomaran los 13 millones que se necesitan para el pago de aguinaldos, por lo que preguntó de manera directa a los integrantes del CU si estaban a favor o en contra.
Es un desvío
“Mejor nos quedamos sin bono”, manifestó con desenfado desde su lugar Jesús Alvarez Hernández, ex secretario general del Sindicato de Trabajadores Académicos (STAUAG), mientras que un consejero de nombre Fulgencio señalaba que la propuesta del rector implicaba recurrir a viejas prácticas.
“Lo que se está proponiendo es legalizar lo ilegal; antes se hacía en la oscuridad; ahora lo traen a plantear en el Consejo Universitario”, dijo el trabajador académico de Acapulco.
Jorge Peto Calderón fue el más reacio crítico de la postura de la administración; llamó a impulsar acciones de protesta para que el gobierno asigne un subsidio digno a la UAG, para que año con año no se viva el predicamento que representa el pago de aguinaldos.
Alberto Salgado, uno de los consejeros que más influencia tienen sobre el rector, convocó a valorar lo que se pretendía hacer, “porque no lo podemos negar, se va a desviar recursos”.
A manera de descargo, el rector Arturo Contreras dijo que de lo que se hablaba era de tomar prestados los recursos de una partida hacia otra, y que en cuanto sea posible el dinero se va a reponer. El asunto se aprobó por mayoría de votos.