De avispas, colmenas y hormigas... - La Jornada Guerrero
Usted está aquí: domingo 30 de septiembre de 2007 Opinión De avispas, colmenas y hormigas...

SALOMÓN GARCÍA JIMÉNEZ

De avispas, colmenas y hormigas...

Se necesita organización. Para todo se requiere de orden y disciplina: para poder hacer bien un trabajo, para mantener la unidad familiar, para ejecutar cualquier proyecto con efectividad, para realizar las fajinas colectivas del desarrollo comunitario, para gobernar, para avanzar en una institución, asociación o partido político... para movilizarse contra la escalada de precios de los productos de primera necesidad, para rechazar las malas reformas del gobierno.

Si tuviésemos siquiera un poquito de esa capacidad organizativa de las abejas, avispas o las hormigas, los enjambres o panales humanos marcharíamos unidos por mejorar las condiciones de vida, trabajando, porque siempre hay que trabajar y producir la mies. Y luchar contra los enemigos, contingencias e injusticias que afecten al colectivo o colmena. O sea aprender a vivir en sociedad, como esos animalitos, tener su paciencia colectiva.

Todo mundo sabe (hasta los apicultores) cómo se defienden estos pequeños bichos. Bueno, mientras terminamos de entender eso de vivir en colectividad y nos decidimos a luchar, como estímulo para que llegue tal iluminación a continuación enumero y trato de identificar –con nuestro español regional- algo de la diversidad guerrerense de estas tres especies de insectos sociales.

Avispa ahorcadora. Construyen su panal en los altos tallos. Su nombre es porque su veneno ataca el gañote y dificulta la respiración. Zambullirse al agua disminuye los síntomas de la picadura.

Avispa campanera o de iglesia. Es café-rojiza y grande. Su pequeño panal tiene la forma de una campana guindada, con sus celdillas abiertas hacia abajo, donde se aloja una escasa colonia de 8 o un poco más de insectos. Construyen su guarida entre los matorrales; cuando se las molesta son muy agresivas. Y su picadura puede emborrachar o dificultar la respiración de una persona adulta.

Avispa común, bermeja o platanera. Son de las más pequeñas, viven muchísimas en su panal cónico blancuzco que cuelga de las ramas de los espinos en las grandes hojas de plátano. Aplicar lodo inmediatamente en el sitio de la picadura.

Avispa culito amarillo. De cabeza negra y abdomen amarillo.

Avispa de guarache. Amarilla y de forma alargada. Su panal, en los arbustos, se parece a un huarache.

Avispa de palo. Negras, pequeñas y numerosas. Habitan troncos secos y dan miel.

Avispa de perrito. Negritas, y sus panalitos se encuentran entre el monte más bajito.

Avispa de tierra. Son negritas. Construyen su avispero bajo tierra.

Avispa oreja de burro. Porque cuando el avispero se moja con la lluvia así parece. Los insectos, rojizos y pequeños, viven entre arbustos tiernos.

Avispa concha de armadillo. Se les llama así porque el panal que construyen se parece al caparazón del armadillo.

Avispa guachichila. Avispa grande de color café.

Avispa guarachuda, colorada o chilpa. Grandes avispas coloradas. Construyen su panal a base de lodo, donde viven en número reducido. Si se les provoca son peligrosas, y su picadura es muy dolorosa.

Avispa nanchilera. De panal chico y redondo, de lodo; en forma, tamaño y color es semejante al fruto de mesón. Uno se las puede encontrar entre los arbustos o en las palapas verdes. No las alborotes.

Avispa solitaria. Avispón negro azuloso, cazador de abejas. Vaga sola entre los arbustos y troncos. Dicen que, macerada en alcohol, se usa como menjurje para curar el mal de amor.

Avispa soplabule. De color negro. Cuando se alborotan emiten el ronroneo característico de soplar un bule. Es decir como si zumbaran dentro del calabazo. Dan poquita miel.

Avispa zopilote. Porque se ponen a vivir en árboles muy altos.

Colmena bermeja o de palo. Colmena de abejas bermejas. La cría silvestre de abejas nativas habita oquedades en gruesos tallos de árboles, por esta razón produce la miel de palo o m. virgen. Si detectan que uno las quiere dañar atacan en bloque, y se vienen encima como una nube. También persiguen al que se acerca al enjambre emanando algún perfume. Pero si uno no las molesta no tienen por qué picar. Ha de recolectarse sazona en las secas –entre marzo y abril–, y no “verde” o cuando se agusana. Se considera un remedio caliente, indicado contra la flema que producen las infecciones respiratorias.

Colmena culo de macho. Por la forma en que construyen su nido, específicamente la boca del panal, que es semejante al sieso del mulo. Estas abejas dan poca miel.

Colmena de cajón. Especie de abeja melífera doméstica: Apis mellifera. Hay una abeja reina y miles de obreras recolectoras de néctar y polen de las flores.

Colmena de tierra. Especie de abejas que nidifican en el suelo. Excavan y hacen sus panales bajo tierra. A veces se encuentran encuatadas. Y cosecharla requiere escarbar con mucho cuidado para sacar sus bulitos ilesos. Esta miel es más agria que la miel de palo. Buena para tratar el asma bronquial y resfrío del pecho. Las abejas de tierra producen mucha cera, que sirve para hacer velas.

Hormiga arriera, chancharras o sontotas. Hormiga grande bermeja, cortadora de hojas. Vive bajo tierra en grandes colonias, en panales tipo techinaite. A veces, los ejércitos completos salen por millares y marchan arrasando con otros animalitos y labrantíos.

Hormiga barrendera. También roja, pero de menor tamaño que la arriera. Cazan colectivamente insectos grandes, como cucarachas y alacranes.

Hormiga chicatana. Nahuatl. Tzicatana, hormiga guerrera. Un tipo de hormiga voladora de color lila que abunda en la temporada de lluvias. El insecto es grande –dos a tres centímetros– a expensas de su abdomen. Es comestible.

Hormiga chichacola. Un tipo de hormiga grande, de color amarillo obscuro; vive en lo alto de árboles y palmas de coco. Le pican mucho a los que se dedican a la copra. Su picadura puede atravesar la ropa gruesa. Una vaca podría morir si le llegaran a picar muchas hormigas a la vez.

Hormiga de carnizuelo. Hormigas bravas que habitan en los espinos de carnizuelo. Su cuerpo de 0.5 centímetro combina el color carne y el negro. Aunque de tamaño pequeño, su picadura siempre es dolorosa y produce ronchas.

Hormiga de tierra o lomera. Pequeña y de color café o bermejo. Así como son sociales, también suelen ser temerarias si se las molesta: salen todas y se alborotan. Cuando detectan destrucción de su hogar son un hervidero y hasta se ven coloradear. Si alguno se para equivocadamente sobre ellas, un ciento escalarán en cuestión de segundos las piernas del intruso ¡y le picarán!

Hormiga tumeca. Prieta y alargada, del tamaño de la arriera. Ya que su táctica es picar y huir rápido, también se les conoce como h. piquijulli. Cuando salen masivamente de su morada anuncian lluvia.

salomongj@hotmail.com

 
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