La función pública y Pemex - La Jornada Guerrero
Usted está aquí: sábado 11 de agosto de 2007 Opinión La función pública y Pemex

MANÚ DORNBIERER

La función pública y Pemex

La Secretaría de la Función Pública, la que vigila la honestidad y el decente desempeño de los funcionarios, y por lo mismo, debería ser autónoma, es propiedad en este sexenio de otro íntimo de Calderón y naturalmente está bajo las órdenes del mandatario, al que presuntamente también debe echarle un ojo en nombre del pueblo de México, ya que es el más alto funcionario pagado por él.

Germán Martínez Cázares es el secretario, una figura destacada durante la campaña del odio que llegó a extremos grotescos e ilegales. Hasta tuvo un problema con la UNAM. En un programa de López Dóriga en la hiperpanista Radio Fórmula, dudó publicamente de que López Obrador tuviera el título de licenciado en Ciencias Políticas y preguntó al aire “¿Quién pompó?” (sic). La UNAM envió a su abogado general al programa con los documentos pertinentes y reclamó por el descrédito que el calderonista hizo recaer sobre la mayor y más prestigiada universidad de América Latina. El político tuvo que retractarse por su corriente agresión no sólo al rival de su patrón sino a la máxima casa de estudios. De quinta estos nacos neopanistas. Por la noche en Televisa, López Dóriga, quizás a guisa de excusa, lucía una corbata amarilla. Ese es el hoy solemne secretario de la Función Pública al que le pagamos ¿cuánto? Por hacernos el favor de evaluar a los funcionarios impuestos por Felipe.

Otra oficina que también debe ser autónoma en lugar de “juez y parte”, por obvias y peores razones, es la PGR, la Procuraduría. Está al ¿digno? cargo de Medina Mora, el chaparrito maligno al que Fox encargó su venganza fascista de Atenco contra los rebeldes enarboladores de “machetes”, cuando vieron sus tierras “compradas” por el gobierno a 7 pesos el metro cuadrado. En sus postrimerías, el foxismo violó, torturó y mató a floristas de Atenco, como lo sabe el mundo entero para vergüenza de México, por ese tardío acto contra los que le frustraron su negociazo del aeropuerto a Chente y a su amigo el ex gobernador del estado de México, Montiel.

¡Ah qué falta de lógica la de este país! Dos dependencias que tienen que cuidar las manotas de los todos funcionarios sólo cuidan las de aquellos contra los que quiere vengarse el detentador del Ejecutivo, rechazado por la mitad de los votantes de 2006, así los oportunistas salgan con sus “ya ni modo” y pragmáticos presidentes extranjeros tanto de derecha como de izquierda y hasta antineoliberales acepten sus invitaciones. El mismo Chávez dijo ya que está dispuesto a “pasar la página con Calderón”. ¿ Y el fraude? ¿Cuál fraude? Dirían estos señores, legalmente electos. En tiempos de honor, a ilegítimos como Francisco Franco los países podían pasarse 40 años sin reconocer un régimen espurio, como fue el caso de México.

Por favor, colegas, dejen de hablar de “nuestra democracia”, sobre todo en televisión. No sean cínicos. Imagínense qué pasaría si Germancito viviera en una auténtica democracia y cumpliera con su deber de señalar las conductas de muchos funcionarios panistas, empezando por las de Felipe y de Mouriño, así como la del secretario de Hacienda, Carstens, quien hace propaganda a su reforma fiscal, invocando a “los pobres que se mueren de hambre” y él no tiene ni el pudor de ponerse a dieta y de dejar de presumir que engulle 2 mil pesos de alimentos diarios. ¿Acaso se bajan los sueldotes estos funcionarios para que los pobres no sean tan pobres? Son de vergüenza. Unos más como los citados y el secretario del Trabajo, Alalcón (copela o cuello) que ya le sacó la vuelta a Ye Gon. Y de última hora, noticias como ésta alegran el panorama de Germán Martínez: “La sospechosa remoción, en la medianoche, del magistrado presidente Flavio Galván (del máximo tribunal electoral) … la asunción, con apenas tres de los siete votos de una amiga íntima de la esposa del señor Felipe Calderón” (Paco Rodríguez 10-8.07). Uy, se despoblaría el gobierno entero si Germán cumpliera su misión. Pero algo quieren que se haga con el Pemex Panista, por ejemplo, vengarse de los ex directores de la paraestatal, arreglados con Santiago Creel y no con Calderón.

Los ex directores de Pemex deben ser encarcelados por sus claros actos de corrupción. Mientras que el organismo debe ser auditado y saneado, exige discreto legislador veracruzano, presidente de la Comisión de Marina de la Cámara de Diputados: “Hoy se habla de que los últimos directores generales de Pemex han estado metidos hasta el tuétano en la corrupción”. Rogelio Montemayor Seguy (2000), Raúl Muñoz Leos (quebranto por mil 724 millones de pesos a Petróleos Mexicanos), con el ex abogado general, Juan Carlos Soriano Rosas). Luis Ramírez Corzo (acusado de autorizar una partida adicional por más de 163.8 millones de pesos en el convenio que avaló la entrega de mil 724 millones de pesos al sindicato petrolero). ¿Nada más de eso están acusados y nada más ellos, diputado? Pero aquí de plano se rajó Germán, como bien señala el periodista censurado por Mouriño, Enrique Pastor Cruz Carranza: “La declaración del titular de la SFP y prospecto a la dirigencia del PAN, el sincero Germán Martínez Cázares, de reconocer su incapacidad para combatir la corrupción en Pemex, es la confirmación de la inoperatividad de la Secretaría a su cargo y la más patética claudicación institucional del gobierno espurio de Felipe Calderón. (martes 5, El Universal, nota de Jorge Ramos) a la vez, que acepta la inoperancia de los Órganos Internos de Control de Pemex , sólo faltando el grito desgarrador del funcionario federal para pedir –lo que los pulpos tejanos monopolizadores del petróleo mundial reclaman por la elección fraudulenta– que la paraestatal sea “rescatada” con la privatización”.

Bueno, hay que ser comprensivo. Es lógico que Germán no se atreva a entrarle a semejantes miuras como son los directores de Pemex y todo lo que hay detrás, pero si realmente quisiera cumplir con su deber podría muy bien, con la ayuda del amigo Jesús González Schmal, investigar el asalto de los Bribiesca a Petróleos Mexicanos. Y de plano, en vez de rajarse, cumplirle al pueblo aunque no al patrón: Investigar la fortuna de papá Mouriño con sus 40 gasolineras y va por más, aunque se le saló la de Santa Lucía en Campeche porque los vecinos sí supieron pararle el alto al virrey. Y que tal si Germán le pidiera informaciones a otro cuate de la campaña el hoy secretario particular del que fuera fugaz secretario de Energía de Fox, el propio Felipe. César Nava, de ser honesto funcionario, tendría mucho que contar de su paso por la Dirección del Jurídico de Pemex a los 25 años apenas cumplidos, cuando lo mandó ahí Marta Sahagún, para atender a sus hijos. Y ya que se trata de ver como se limpia Pemex y la Función Pública, por qué no investiga Germán a Carlos Medina Plascencia, encargado de los contratos bajo el agua de Fox, que llenó de compañías extranjeras a Ciudad del Carmen, la Isla del Tesoro. Este empresario sigue corrompiendo a la Función Pública. Le hace pagar dinerales por su asesoría a cuanta oficina panista puede. La joven e inteligente empresaria, regidora perredista en Ciudad del Carmen, Rosario Abreu, le puede proporcionar millonarias cifras exactas de lo que este frustrado presidente del PAN, se embolsa automaticamente con sus asesorías.

¿Y qué tal la Telvent? Hace unas semanas publiqué en este espacio la denuncia de veinte padres de familia mexicanos de Campeche que se quejaban de la falta de pago de la empresa española a sus servicios. Ah, porque los contratos de Pemex se los dan primero a las compañías extranjeras y éstas subcontratan a pequeñas empresas mexicanas y luego no les pagan y hasta las amenazan. Ellos preguntaban a Calderón: “¿quién es el padrino de la empresa Telvent, empresa española que recibe anualmente contratos millonarios de Pemex y CFE, (por ejemplo por 3.5 millones de euros) sin tener en su nómina un solo obrero de campo? Nos han vendido la idea de que los contratos de Pemex se los da a las empresa extranjeras porque las mexicanas no tienen la tecnología para hacer los trabajos. Este no es el caso ya que Telvent no proporciona una sola tecnología de punta, es sólo una empresa que logra millonarios contratos, se presume a base de contactos y favoritismo de Pemex y CFE por órdenes de un alto funcionario, para luego subcontratar a precios muy inferiores a micro empresas mexicanas para que hagan el trabajo”.

La historia no quedó aclarada, pero los denunciantes fueron de nuevo amenazados por los gachupas y algo muy curioso: en el asunto sugieron dos nombres rimbombantes.Uno más que el otro. Nada menos que el apellido Borbón, el mismo del rey de España o de algún pariente al que le gustan los negocios petroleros mexicanos. El rey tiene mucho dinero, pero gasta también mucho con eso de que le encanta matar osos y a veces en los países adonde va a “cazarlos” se los mandan hasta de circos y deben ser caros ¿o no? El otro nombre es de un funcionario de Televisa, conductor del programa Tercer Grado. Muchos lo hemos dejado de ver hace rato, por pena ajena. Se llama Leopoldo Gómez y es jefe en esa Televisa a la que Paula Cusi está cimbrando al reclamarle a Azcárraga Jean una buena tajada de su herencia ¿Es Leopoldo Gómez el hombre que dejó Zedillo en el monopolio para cuidarle las espaldas? ¿Quién es el padrino de quién? Que se enojó mucho Don Gómez porque publique la denuncia desesperada de veinte padres de familia al borde de la ruina. Véala completa en mi página web y usted, Germán, ahí tiene otro buen hueso que roer. Que le sepa bien.

www.manudornbierer.com

 
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