Si no se construye La Parota no pasa nada: Salgado Macedonio - La Jornada Guerrero
Usted está aquí: lunes 6 de agosto de 2007 Sociedad Si no se construye La Parota no pasa nada: Salgado Macedonio

El fondo del conflicto es la bolsa de dinero que exhibe la CFE para dividir, dice

Si no se construye La Parota no pasa nada: Salgado Macedonio

El alcalde porteño asume como propio el reporte emitido por Amnistía Internacional

Salgado hará un exhorto a los dos órdenes de gobierno a aceptar decisión de campesinos

ROBERTO RAMIREZ BRAVO

El presidente municipal de Acapulco, Félix Salgado Macedonio se pronunció ayer por permitir que sean los campesinos quienes decidan si quieren o no la construcción de la presa en sus tierras
El presidente municipal de Acapulco, Félix Salgado Macedonio se pronunció ayer por permitir que sean los campesinos quienes decidan si quieren o no la construcción de la presa en sus tierras Foto: JAVIER VERDIN

El fondo del conflicto con el proyecto hidroeléctrico La Parota es una bolsa de dinero que nada más se exhibe para dividir, pero si la obra no se construye “no pasa nada”, consideró el alcalde de Acapulco, Félix Salgado Macedonio, y afirmó que asume como suyo íntegramente el informe dado a conocer por Amnistía Internacional acerca del problema.

Reconoció que hubo violaciones a los derechos humanos, pero aseguró que éstas sólo las cometió el gobierno del estado, no el municipal que él encabeza.

En una amplia entrevista con La Jornada Guerrero, Salgado Macedonio sostuvo que a raíz del informe de AI hará un exhorto a los gobiernos estatal y federal a aceptar la decisión de los campesinos, incluso en el caso de que rechacen la presa.

Si ésta se queda, dijo, podría haber beneficios o perjuicios, pero si se va no pasa nada, pues quedaría todo como está. Expresó que “como agrónomo”, considera que la presa no sirve para almacenar el agua, pues la mejor reserva es el río Papagayo, con sus bosques y sus árboles, los mismos que se taparían con el embalse.

Recordó que otras presas hechas por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) sólo han causado perjuicios, como la de La Venta, que no aporta agua para el municipio; la de Petacalco, que contamina las tierras de la zona; la de El Caracol, que inundó huertas fértiles y dejó desierto alrededor, pero a la gente la subió a los cerros. Además, para Acapulco con La Parota no hay ni siquiera una reducción en las tarifas, que son excesivas incluso para dotar de agua al municipio a través de Capama.

Inclusive, ni siquiera hay la garantía de que se vayan a reducir las tarifas de energía eléctrica, que son altísimas en esta zona, pues la CFE es chapucera “y el alcalde no se traga su cuento”.

La Parota, dijo Salgado Macedonio, es un proyecto en el que “viene la CFE a sacar el beneficio para llevarse la luz quién sabe a dónde, como una parte más del extermio, de la depredación, aparte de la explotación de nuestros recursos naturales, de los acapulqueños, de los campesinos. Por eso la pregunta es justa: ¿qué van a dar a cambio? ¿acaso nada más empleo? ¿así como los españoles que enseñaban los espejitos? ¿nada más eso? ¿te voy a pagar tu casa, te voy a pagar lo que te voy a afectar y ya? ah, mira, habrá que decir ‘gracias señores por pagarnos justamente lo que nos han quitado’. No, no, no. Tiene que haber un beneficio real para el pueblo de Acapulco, y que lo vayan diciendo, pues, que lo vayan diciendo”.

Afecta a todos, no a unos

La entrevista se realiza en su domicilio particular, donde convalece de una enfermedad cutánea. En 1999, rememora, planteó en su campaña por la gubernatura la construcción de la represa pero para riego y abasto de agua potable, no para una hidroeléctrica, “que no se confunda”.

–¿Cómo ves el informe de Amnistía Internacional sobre el proyecto La Parota? –se le pregunta de entrada.

–Es correcto, yo hago propio el llamamiento de AI. Pero aparte quiero agregar que desde que entré a esta presidencia he puesto por delante el interés supremo de la comunidad, que es el derecho a decidir sobre el uso de su tierra. Realmente lo que se está buscando en una primera etapa es cambiar el uso de suelo de las comunidades para hacer el embalse de la presa La Parota. Para eso fueron las asambleas, pero yo dije desde un principio que éstas se estaban haciendo mal, afuera de los núcleos ejidales y no de manera correcta, abierta, pública y pacífica. Aclaro que en ningún momento, cuando se usó la fuerza pública, ha hecho presencia mi policía municipal. Entonces, el llamado nuestro ha sido ese siempre, que se respete a los comuneros decidir el uso de suelo y que las asambleas sean públicas y pacíficas; hemos impulsado el diálogo ahí, yo he recibido a las dos partes, los opositores y los simpatizantes, para que haya paz y para que se vean como lo que son, hermanos campesinos. Al final de cuentas si se hace ese proyecto, beneficiará a todos o perjudicará a todos. No es nada más a unos y a otros no, por eso la decisión es de todos. Pero además, como dice la recomendación, no es nada más la decisión de un comunero, también es la decisión de un habitante, porque ahí vive; porque también puede ser afectado o beneficiado, entonces la decisión es comunitaria, es común.

–Al asumir como tuyo el informe de AI, ¿asumes también la crítica implícita y explícita que se hace al gobierno estatal en el sentido de que se han violado los derechos humanos en esa zona?

–Yo sé que ahí hay y ha habido muertos, heridos, ha habido enfrentamientos, y siento que hay una violación de los derechos humanos de todas partes, hacia campesinos de los dos bandos. Ha habido agresiones ahí, yo les he dicho: no quiero que se agredan, compañeros, son los mismos, son ejidatarios, son campesinos.

–El 12 de agosto se va a llevar a cabo una asamblea informativa como resultado de un proceso de diálogo entre opositores y simpatizantes, si de esa asamblea resultara que la mayoría de los campesinos no quiere la presa ¿tú apoyarías esa decisión?

–Por supuesto, yo apoyo la decisión de los campesinos; si dicen sí a la presa en su mayoría, entonces sí a la presa; y si dicen no a la presa, entonces no a la presa. Pero yo creo que aquí hay que dejar en claro si las tres instancias de gobierno van a validar el resultado; si dicen no a la presa, es no a la presa, ya no hay que andarle buscando tres patas al gato; y si dicen sí a la presa, entonces hacer el trabajo de convencimiento con los compañeros para que acepten la decisión mayoritaria. Esa es la democracia: lo que decide la mayoría.

–¿Deben las otras dos instancias acatar también los resultados de los acuerdos?

–Por supuesto. Y que sea una asamblea limpia, transparente, donde no haya acarreados, donde no haya gente comprada, donde no se coaccione ni presione, ni por un lado ni por otro, que no haya amenazas, que actúen con toda la libertad para que den su opinión. Ya el hecho de hacer esta asamblea a mí me parece un gran avance, y más si a eso se agrega que va a estar también la CFE dando una explicación abierta. Ojalá organismos internacionales como AI pudieran estar presentes, observando el desarrollo pacífico de la asamblea.

Llamado a Zeferino y Calderón

–Como gobernante del principal municipio donde estaría asentada la presa y donde está el conflicto, ¿harías un llamamiento al gobierno de Zeferino Torreblanca y al gobierno federal para que acaten la decisión de los comuneros?

–Por supuesto que sí: hago un llamado a las instancias de gobierno para que reconozcamos el resultado de la asamblea, para que haya tranquilidad en los comuneros, que no sea una amenaza permanente ni que tampoco sea un proyecto impuesto a fuego y sangre y a costa de lo que sea. Tiene que ser un proyecto aceptable, digno, donde la gente que no se vea favorecida en la votación sepa que encontrará su trato digno.

–Hace rato mencionaste que si la presa no se hace, sería un gran beneficio para todos…

–O un gran perjuicio, hablo de beneficios o perjuicios.

–Si la presa no se hiciera ¿qué sería?

–Si la presa no se hace, no pasa nada. Estamos igual que hemos estado siempre, no podemos decir que sería un perjuicio si no se hace, porque nunca la hemos tenido. Entonces más bien yo siento como que es una bolsa de recursos que nos están enseñando de arriba, como campanita, y haciendo pelear a la gente, y los que la quieren hacer han sido torpes en el manejo social, en el trato al tejido social, que se ha lastimado y que se ha confrontado mucho la gente abajo. Entonces la gente nos está poniendo el ejemplo a las autoridades, a los gobiernos, de que con su propia iniciativa se están reconciliando. Yo diría: que no meta la cola el diablo, que las tres instancias de gobierno estemos fuera de eso y que sean ellos los que decidan libremente.

–¿Finalmente en el asunto de la presa, su parte esencial, es eso, una bolsa de dinero?

–Sí, la que está arriba, así la están campaneando: miren, aquí está la lana, van a venir mil 100 millones de dólares, no sean tontos, si se van ustedes se la pierden. Va a haber esto, va a haber esto otro, va a haber empleos, en fin, un sinnúmero de beneficios entrecomillados, porque que yo sepa nadie ha bajado a decirles ‘ustedes van a formar parte de la cooperativa que transporte a los trabajadores en sus propias combis de los pueblos o comunidades, ustedes van a formar parte de los restaurantes o comedores, ustedes van a ser parte de cooperativas de lancheros posteriormente. Ustedes van a ser parte, ustedes van a ser parte...’ Me parece que esa palabra hace falta ahí. Desarrollo sí, pero desarrollo con ellos, no sin ellos. Si hay desarrollo con ellos y hay la capacidad de convencerlos, yo creo que ni necesidad de tanto lío y de tanto brinco. A mí me tocó ver la presa de El Caracol, cómo inundaron las huertas preciosas y a la gente las remontaron a las puntas de los cerros, condenándolas al fracaso. Entonces hay que ver que les quitan su modo de vida, que les van a quitar su todo, les van a cambiar su realidad, les van a cambiar su naturaleza de pueblo y de vida misma, les van a cambiar todo y las van a poner en la punta de los cerros, y entonces ¿qué va a pasar con ellos? la CFE es chapucera, y (su director) Elías Ayub no ha venido a Acapulco. Yo llevo año y medio y no he tenido la dicha de conocer a este señor más que en la tele, ni tampoco de saludarlo. ¿Por qué no han venido a hablar con el alcalde? ¿con quién son las pláticas? ¿por qué no con el alcalde? Porque saben que el alcalde no se traga su cuento. Para empezar, yo sería muy claridoso al decirles: ¿cuál es el beneficio para Acapulco? ¿nos van acaso a tabular en otra tarifa al puerto de Acapulco, tan golpeado, tan madreado, tan marginado, tan olvidado? ¿por qué pagamos la luz tan cara? tan sólo Capama, para abastecer de agua al pueblo, cuánto paga de luz, las tarifas son carísimas, enormes, ya no aguantamos.

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.