Para terminar con la violencia hay que negociar con los cárteles: Mojica Wences - La Jornada Guerrero
Usted está aquí: domingo 13 de mayo de 2007 Política Para terminar con la violencia hay que negociar con los cárteles: Mojica Wences

Tenemos un gobierno tibio y valemadrista, lamenta el alcalde de Pungarabato

Para terminar con la violencia hay que negociar con los cárteles: Mojica Wences

Propone invertir en la educación y en el campo, además de elaborar un plan nacional

JESUS PINTOR ALEGRE

El presidente municipal de Ciudad Altamirano, Víctor Mojica Wences, en imagen de archivo
El presidente municipal de Ciudad Altamirano, Víctor Mojica Wences, en imagen de archivo Foto: JAVER VERDIN

Ciudad altamirano, 12 de mayo. La violencia ha crecido en el estado, y en este municipio “se nos ha ido de las manos el control, tenemos a una sociedad medrosa, a una policía ineficaz y a un gobierno tibio y valemadrista, creo que es hora de buscar la solución, y si es necesario, hay que negociar con los grupos delincuenciales; necesitamos un verdadero plan de seguridad nacional”, reclamó el presidente municipal de Pungarabato, Víctor Mojica Wences.

El problema del narcotráfico en Ciudad Altamirano es algo hasta cotidiano, dijo, “conocido por los gobiernos federales y estatales, lo que ha enrarecido la situación es que somos víctimas de esa guerra entre grupos del narcotráfico, y la sociedad es la que queda en medio, pero si el asunto quedara exclusivamente entre ellos, creo que no habría más que tolerarlos”.

Aseguró que la violencia que se vive en Guerrero es herencia del sexenio anterior. “Lo que pedimos es la permanencia de la gobernabilidad; se tiene que actuar conforme a la ley. Esta violencia es la herencia del sexenio pasado, todo es culpa de ellos; si antes había control del crimen organizado, éste se perdió con ellos, y creo que debemos recuperarlo”.

Imposible erradicar el crimen

El alcalde perredista expresó que el crimen organizado existe desde que el hombre aparece en la faz de la tierra, por lo que “erradicarlo es imposible, pero sí podemos llegar a controlarlo, y ofrecerle a la sociedad esa garantía (la de tener control en el crimen)”.

En Ciudad Altamirano hay una delegación de la Procuraduría General de Justicia “con sólo dos efectivos, y los comandantes se ven obligados a pedirnos ayuda de los municipios con policías y gasolina. Es incongruente que subroguemos al gobierno federal en lo que le compete para darle protección a la sociedad”, se quejó.

Se han mencionado muchas formas de combatir la delincuencia, pero “ninguna ha sido efectiva. Profesionalizar a la policía, que se le den más recursos, el aumento salarial, cursos, pero nada funciona, porque es del conocimiento de muchos que la misma policía y hasta el Ejército está dentro del ajo, yo creo que no hay un plan de seguridad nacional, no contamos con gente preparada en la seguridad federal para poder enfrentar este problema social.

“Tenemos a muchos policías de todas las corporaciones que sirven a los intereses del crimen organizado, no por nada muchos han muerto: jefes policiacos, comandantes, directores de Seguridad Pública”, aseveró, pero “lo que debemos tener es gente capaz, con maniobras o estrategias inteligentes”.

–¿Cómo se trabajaría, alcalde Mojica Wences?

–¿Por qué no decirlo?.. de negociación con el crimen organizado para evitar lo que tanto aterroriza a familias, trabajadores, empresarios, funcionarios y hasta la misma policía.

Acotó que en Ciudad Altamirano no sólo es narcotráfico, sino también delincuencia diversa, como “asaltantes, secuestradores, robautos, etcétera. Y no se puede guarecerse al cobijo de la policía, pues muchas veces es peor, porque si denuncias, pasan el pitazo, y los delincuentes saben que los están denunciando, entonces muchas veces la policía en vez de ayudar, entrega a la víctima y eso no se vale”.

Mojica Wences exigió “un verdadero plan nacional de seguridad, pero que no lo dicten en la Secretaría de Seguridad Pública, sino que salga desde abajo”.

Lamentó que en las policías ministeriales no existen investigadores reales, pues “en México no hay una escuela de investigadores que empleen métodos científicos. Hay que reconocer la verdad por muy cruda que parezca. No tenemos nada, esta ola violencia nos sorprendió, nos agarró mal parados y desprevenidos”.

El primer edil explicó que Ciudad Altamirano es una zona donde circula el dólar en gran cantidad por la descarga de remesas –es el tercer municipio del estado luego de Acapulco y Zihuatanejo), con terrenos más caros que los de la misma Costera en Acapulco.

“El narco y la delincuencia organizada en vez de ayudarnos nos ha mermado económicamente, Ciudad Altamirano ya no produce, ya no hace, todos tememos, hasta el presidente municipal tiene miedo por su familia, ahora no tenemos seguridad de nada”, reclamó.

Vicente Fox dio manga ancha a la delincuencia, señaló, “hace seis u ocho años sí había crimen organizado, delincuencia, pero ahora se ha desatad; no hemos podido enfrentar a los delincuentes, en Guerrero no previmos los avisos que nos llegaban de otros estados, como Michoacán o el de México, donde el entonces gobernador Arturo Montiel, según se supo, tenía nexos con el narcotráfico y Vicente Fox calló”.

La educación, panacea

Combatir el crimen no es bala por bala, dijo, “los caminos que se deben segar para llegar a la tranquilidad es, digo yo, la educación, un trabajo descomunal, difícil, complejo cuando que los gobiernos aplican más recursos al Ejército y a las policías que a la educación, cuando que no hemos visto la efectividad de ellos, así ni las penas más severas han servido, hay que picar piedra en la educación.

“Helicópteros, movimientos castrenses, fumigaciones, destrucción de cultivos de enervantes, armas, recursos humanos, ¿cuánto se gasta en eso? y ¿cuánta efectividad nos ha dado?, ¿por qué siembran campesinos en esos lugares?, pues porque paga bien el narco, si el gobierno le pagara a los productores lo mismo por el maíz, el fríjol, y otros, así se combatiría al narcotráfico para dejar de estimular a la gente que se vaya por los caminos equivocados”.

El alcalde recomendó que combatir el narcotráfico con un “verdadero plan que no tenga que ver bala por bala, sino educación y apoyo a la producción real. Tenemos que actuar las iglesias, todas las religiones, los maestros y los gobiernos de todos los ámbitos”.

 
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