Conmemoran la pasión de Cristo más de mil feligreses en Petatlán - La Jornada Guerrero
Usted está aquí: sábado 7 de abril de 2007 Regiones Conmemoran la pasión de Cristo más de mil feligreses en Petatlán

El temor a nuevos granadazos en la feria ahuyentó a visitantes, aseguran

Conmemoran la pasión de Cristo más de mil feligreses en Petatlán

Versión de que el alcalde Antonio Armenta Miralrío recibió amenazas de muerte

DE LA CORRESPONSALIA

Aspecto del via crucis en el que participaron unos 60 feligreses de Petatlán
Aspecto del via crucis en el que participaron unos 60 feligreses de Petatlán Foto: LA JORNADA GUERRERO

Petatlan, 6 de abril. Más de mil personas celebraron aquí la Pasión de Cristo, que por 12 años ininterrumpidos se ha representado en este lugar, a pesar de que el santuario del Señor de Petatlán en este día lució a medias, igual que la feria, ante el rumor de que se repetiría el ataque con granadas ocurrido el año pasado, que dejó dos personas muertas y al menos medio centenar de heridos.

Como parte de una manda que ofreció por la salud de su madre enferma y de sus familiares, Ramón Pérez Lesma, plomero y electricista de 37 años, hizo el papel de Jesús en el vía crucis que partió del Santuario Nacional del Santo Señor de Petatlán.

En el recorrido de unos 5 kilómetros, Jesús de Nazaret due compañado con el fervor de cientos de habitantes y peregrinos de otras partes del estado y la república, que acudieron para presenciar la pasión de Cristo, representada en sus 10 estaciones, según la Biblia, y concluir en el monte Calvario, habilitado en un lote baldío en la colonia Benito Juárez, dos horas después.

Pero además de los 60 actores que, según Juan Carlos Galeana Bautista, laico comprometido, formaron parte del elenco de la conmemoración, que durante una docena de años se ha escenificado, hubo personas que se sumaron a la peregrinación para pagar mandas que prometieron a cambio de algún favor divino.

Proveniente de Zumpango del Río, municipio de Eduardo Neri, Alberto Muñiz Zamora, empleado del ayuntamiento de aquel municipio, con 46 años, de los cuales más de la mitad en esta semana mayor los ha pasado en este lugar cubriendo un ofrecimiento que hizo hace un cuarto de siglo, esta vez tuvo que cargar la cruz de uno de los ladrones.

Su sacrificio, de la octava a la novena estación, se debe a que él y su familia han tenido problemas económicos y enfermedades, pero además busca que en su núcleo familiar reine la unidad. Destaca que desde hace 14 años que no tenía familia, y su esposa tuvo un embarazo de alto riesgo y exactamente el 14 de marzo de 2006 nació su bebé.

Aunque ese año no pudo venir por la convalecencia de su mujer, en esta vez vino y quiso cargar la cruz en señal de agradecimiento. Pero seguro de sí mismo dijo que continuará viniendo hasta que sus fuerzas se lo permitan, igual que su familia.

Con el sol abrasador en su rostro y evidentemente agotado por el vía crucis cubierto, en el que fue duramente flagelado, Jesús fue clavado y expiró en la cruz, junto con Dimas y Gestas.

Vecino de la misma colonia donde se habilitó el monte Calvario (Benito Juárez), resoplando por el esfuerzo una vez que fue bajado y se hubo cambiado de ropa, dijo sentirse bien; “me preparé a conciencia para aguantar y sentirme comprometido con el Señor porque lo estamos representando a él (Jesús)”. Destacó que por esa razón no siente el peso de la cruz, pues también se preparó espiritualmente para interpretar el papel de Jesucristo.

Ya sin las ropas del nazareno, Pérez Lesma apunta que como parte de su manda espera que el próximo año también le den la oportunidad de interpretar a Jesús para complementar su ofrecimiento.

Mientras tanto, el fantasma de los granadazos del año pasado en estas mismas fechas, ocurridos aproximadamente a la una de la mañana –presuntamente dirigidos al alcalde, Antonio Armenta Miralrío– rondó por la feria Fexpo 2007, pues la noche del Jueves Santo, a diferencia de otros años, lució medio vacía.

Y es que, según algunos habitantes y comerciantes de esta cabecera municipal, “todavía no se olvida lo del año pasado, estuvo bien feo”, y a eso se suman los recientes granadazos a la UMAN y Seguridad Pública de Zihuatanejo del miércoles anterior.

En la mente de muchos habitantes de esta población está presente la madrugada del miércoles 12 de abril de 2006, cuando estallaron dos granadas de fragmentación en plena feria, que hirieron a no menos de cincuenta personas que fueron alcanzadas por las esquirlas.

Tras haber sido trasladados al hospital general Bernardo Sepúlveda Gutiérrez, de Zihuatanejo, para su atención médica, murieron Vidal Suazo Corona, de 27 años, y René Mora Palma, de 38; en tanto quedaron heridos de gravedad Marco Antonio Nájera Mercado, de 20 años; Sander Suazo Corona, de 23, y Emigdio Abarca Martínez, de 34, quienes tuvieron que ser trasladados en un helicóptero de la Marina a Acapulco para su atención médica.

Otras 15 personas que resultaron con heridas por las esquirlas de los artefactos fueron trasladadas por los cuerpos de socorro al nosocomio de Zihuatanejo, pero decenas de heridos optaron por acudir a clínicas particulares y al hospital básico comunitario, y algunos otros se fueron a sus casas a curarse por su cuenta. De los responsables nada se sabe a la fecha.

Mientras que en la Iglesialos feligreses comentaban: “ahora casi no vino gente, antes no se podía ni caminar”; incluso se maneja la versión que el alcalde Antonio Armenta recibió amenazas, pero no se le pudo localizar para confirmar esta versión.

 
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