Violencia ahuyenta a turistas que visitan el santuario del Santo Señor de Petatlán - La Jornada Guerrero
Usted está aquí: viernes 6 de abril de 2007 Regiones Violencia ahuyenta a turistas que visitan el santuario del Santo Señor de Petatlán

La parroquia ha recibido a 30 mil visitantes este año, informa el encargado

Violencia ahuyenta a turistas que visitan el santuario del Santo Señor de Petatlán

También afecta la crisis económica y la influencia de otras religiones en la población

CORRESPONSALIA

Ni las balas han podido detener del todo la devoción a Papa Chuy
Ni las balas han podido detener del todo la devoción a Papa Chuy Foto: LA JORNADA GUERRERO

Petatlan, 5 de abril. Aunque evidentemente mermada por el fantasma de los granadazos del año pasado, que dejaron varios muertos y decenas de heridos, por la mala economía de la mayoría de los mexicanos y la ola criminal en todo el país, la tradición de visitar durante la Semana Santa el santuario nacional del Santo Señor prevalece.

Miles de fervientes de diversas partes del estado, del país y el extranjero llegan a este recinto religioso, ubicado a unos 200 kilómetros de Acapulco y a unos 35 de Zihuatanejo-Ixtapa, cada año, aunque en esta vez la concurrencia se ve notablemente disminuida, según los encargados de la parroquia de San Pedro Apóstol, comerciantes y lugareños.

La intención, aparte del paseo en esta época, es ofrecer una manda o pedir un milagro; sea una oración al santo milagroso, que cuya imagen data del siglo XVII, una ofrenda, una veladora o alguna promesa; “lo que queremos es que el padre Jesús de Petatlán nos bendiga para que nos vaya bien en nuestras familias y en nuestros trabajos”, comenta Dulce María Domínguez, quien llevó unas imágenes a bendecir.

El párroco del templo, Emmanuel Jesús Villalobos Luna, asegura que la fe de los católicos se mantiene a pesar de que en esta semana mayor se observa una baja afluencia de visitantes, en comparación con otros años, pero estimó que en promedio han visitado el santuario de Papa Chuy unas 30 mil personas; “ha disminuido mucho la llegada de creyentes extranjeros ahora con lo del muro por parte de Estados Unidos, que ha extremado su seguridad”.

Reconoce que la disminución de gente en este recinto se debe a los problemas económicos del país, pero principalmente a la inseguridad a cargo del crimen organizado. Citó el último hecho ocurrido en Zihuatanejo y otros en el estado y el país, pero remarca que la fe por estos fenómenos no decaerá, pues es algo sobrenatural, que está por encima de todas esas fuerzas del mal, “la fe no la dirige ni el Papa, ni los gobernantes, ni los políticos; es algo sobrenatural que Dios ha puesto en los corazones de la gente”.

El presbítero, quien lleva al frente de ese santuario cinco años, menciona que otro factor que incide en que la concurrencia haya bajado notablemente es la violencia intrafamiliar, “la pérdida de valores, la falta de principios hacen que la gente se aparte de sus creencias y se aleje de Dios”, y agrega que también es el proselitismo de otras religiones, que llegan a convencer a las personas, porque tienen hambre de Dios.

Afuera, en el entorno del templo se pueden ver cientos de personas que entran de rodillas, otras que llevan veladoras y flores, también comerciantes y fotógrafos que ruegan a los pocos concurrentes. “Hoy vino menos gente que otras veces”, se lamenta Carmelo Reyes, fotógrafo de unos 30 años en ese santuario, quien recuerda que en épocas malas llegaba a hace unas 40 fotos en un día, “ahora apenas si podemos tomar unas 10, cuando mucho; ya no es negocio”.

Son como seis trabajadores de la fotografía instantánea que hacen su actividad en esa parroquia, los cuales esperan con ansias la llegada de algún cliente. Pero también hay otros comerciantes que llevan a cabo sus actividades en las inmediaciones; venta de imágenes, crucifijos, rosarios, recuerdos, flores, comida y alhajas de oro y plata, entre otras cosas.

Afuera es un total caos; no hay sanitarios públicos, la circulación vial se desquicia por la falta de agentes de tránsito y lo reducido de las calles, el comercio ambulante invade varias calles, faltan áreas de estacionamiento. Y es que los comerciantes fijos y semifijos solicitaron que se pusiera atención en todos esos aspectos, pero no se hizo caso, señaló Jazmín Isela Cisneros Martínez, dirigente de algunos establecimientos.

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.